Esfuerzo baldío del Ushuaïa ante el campeón | Noudiari.es

Esfuerzo baldío del Ushuaïa ante el campeón

@Noudiari · Fotos: Toni Escobar / El Ushuaia Ibiza tendrá que esperar para saber a qué sabe una victoria contra un equipo mallorquín. Los amarillos dieron la cara contra el líder, el Urbia, pero no les alcanzó para sumar si quiera un punto, 1-3. Llegarán más oportunidades.



El bloque mallorquín, pese a su condición de máximo enemigo por el mero hecho de ser el vecino de la isla de al lado, se presentaba en Es Viver con una cara amable: la de Nico Ronchi. El opuesto uruguayo caló en su etapa en el conjunto ibicenco y fue bien recibido por la poco rencorosa afición ibicenca. Los primeros instantes del duelo fueron de observarse, de ver cómo respondían las manos y las piernas al descanso vacacional.

Lance del partido jugado en el pabellón municipal de es Viver. Fotos: Toni Escobar

La igualdad se mantuvo los primeros minutos (7-7). Pero ahí empezó el Urbia a mandar. Con un gran Viciana, tanto en la dirección del juego como en el bloqueo, los de Marcos Dreyee se hicieron con las primeras rentas en el marcador. Al tiempo técnico, 9-12, y tras él, 10-15.

El partido se parecía poco al de la primera vuelta, el que inauguró el campeonato en Son Moix. Allí, los pitiusos sorprendieron en la primera manga al vigente campeón, para luego acabar cediendo por 3-1. Ahora, quizá avisados por ese precedente, el Urbia salió a demostrar su condición de líder invicto de la Superliga. Entre Fernández, Ronchi y el brasileño Dionathan Da Silva (una de las revelaciones de la Liga) hicieron el descosido cada vez más grande a un Ushuaia tibio (15-22). Por parte amarilla, algún arreón de Arabisen Rodríguez y Sugrañés, y poco más. Al final, 18-25, y el guión marcado se cumplía.

Poco más de 100 aficionados fueron a Es Viver. Cifra muy preocupante, máxime teniendo en cuenta que venía el líder, que el líder es mallorquín, que no coincidía en horario con dos tiranosaurios de la atención deportiva como el Barça y el Madrid, y que la entrada era gratuita. Ese centenar de valientes vieron como el Ushuaia salía con nuevos bríos a la pista. Arthur Borges, llamado a liderar la anotación amarilla desde el opuesto, sacaba el látigo a pasear y mantenía a los suyos en la brega. Al otro lado de la red, empero, respondían, unas veces Ronchi, otras Viciana al bloqueo. Con ventaja mallorquina de 10-12 se llegó al tiempo técnico.

El Uahuaia hizo la goma todo el set, acercándose y alejándose en el marcador, hasta igualar a 18 en los mejores momentos de juego ibicenco. La entrada a pista de Héctor Salerno y Elvis de Oliveira (sobre todo la de este último) espoleó a sus compañeros y al público. Ambos jugadores llevan toda la temporada entrenando a las órdenes de Marcelo de Stéfano, pero estaban inéditos hasta ahora por problemas burocráticos. Sumarán, seguro. Dos soldados más para la causa.

Los ibicencos no tuvieron un buen comienzo de partido y al final lo pagaron con la derrota

Era un buen momento amarillo, pero aquí sacó Urbia sus galones de líder y de campeón. Entre Macarro, Ronchi y compañía mataron al Ushuaïa justo cuando más a favor parecí la corriente. 21-25. Complicadísimo.

Pero cuando peor pintaban las cosas, pasó lo más inesperado, un giro de guión propio de Cristopher Nolan. El Ushuaia se disfrazó de tuneladora del metro y masacró al campeón en el cuarto set. Con un Gabriel del Carmen inconmensurable, y un Elvis que ha vuelto para quedarse, el Ushuaïa pasó por encima de un de pronto desconocido Urbia. Ni los más optimistas podían haber previsto esa tercera manga quince minutos antes (20-10). Increíble la reacción amarilla, sacando el orgullo y los galones de un equipo y un club que fue grande y quiere volver a serlo. El Urbia no sabía ni por dónde le caían. 25-14, y al cuarto set por la vía rápida.

El Urbia tardó en levantarse de la lona. Antes de darse cuenta, ya caía con claridad (3-0). Era el Ushuaïa quien parecía el líder y dominador del voley español. Con un juego de altura, bien dirigidos por el colocador César Martín, se hizo de nuevo con rentas amplias (18-13), y el duelo apuntaba al tie break. Pero en ese instante apareció el campeón. El Urbia renació justo cuando peor lo pasaba, remontó (con la ayuda también de alguna polémica decisión arbitral) y se hizo con un triunfo meritorio, el duodécimo de una liga inmaculada.

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