Ni todo el monte es orégano ni todo el mar posidonia, por Rebecca Beltrán | Noudiari.es

Ni todo el monte es orégano ni todo el mar posidonia, por Rebecca Beltrán

Imagínense por un momento que toda la Tierra fuese un gran parking. Los que tenemos coche podríamos estacionarlo donde nos viniese en gana sin tener que pagar chorrocientos euros la hora ni encajarlo entre dos marcas pintadas en el suelo. La puerta del hospital, la del cine, al lado del súper, en el portal de un amigo, en el patio del colegio de tu hijo… ¡Todo el monte es orégano! Y todo el firme, aparcamiento.

Una imagen de ses Illetes que, de no ponernos las pilas cuanto antes, se convertirá en una reliquia.

Una imagen de ses Illetes que, de no ponernos las pilas cuanto antes, se convertirá en una reliquia.

Así, sin problemas de tickets que caducan ni zonas de carga y descarga, sería nuestro mundo inventado por hoy. A esto le añadimos otro ingrediente: la posibilidad de quemar la zona donde hemos dejado el coche antes de abandonarla. Podríamos prenderla en llamas, pero también echar ácido sulfúrico, cal viva, residuos tóxicos… Podríamos cavar un agujero que nos lleve hasta Australia o arrancar de cuajo todo lo que hay allí. Y aquí lo dejo, que es pensar en destrucción y a una le hierve el coco.

Pues bien, no estoy trabajando en un argumento que mezcle la filosofía de Blade Runner con la del Pocero. Esta distopía existe ya y se llama Formentera. En concreto, Parque Natural de ses Salines y su pradera de posidonia. Sobre ella pueden atracar los barcos que quieran, utilizando el método que más les apetezca y, al marchar, por qué no dejar su cicatriz sobre esta hierba como un desgarro que duele de sólo verlo en fotos.

El Consell de Formentera pide, insiste, vuelve, persevera, machaca, se empecina y se obstina en solicitar al Govern, el organismo con competencias para ello, que regule estos fondeos con boyas ecológicas, que permitirían a las embarcaciones disfrutar de nuestro mar sin tener que comernos nosotros las consecuencias. Pero el Govern, como quien oye llover. Será que no afecta a Mallorca. Ya lo he dicho.

2 Respuestas a Ni todo el monte es orégano ni todo el mar posidonia, por Rebecca Beltrán

  1. mamarratxu Responder

    21 abril, 2013 en 22:34

    El que més em fot respecte a aquest tema, és que passa com amb la destrucció dunar. La solució és molt senzilla, no hi ha que fer grans inversions… Però com tampoc hi ha molt on “rascar”, es va deixant.
    Miopía política.

  2. Flipat Responder

    21 enero, 2017 en 12:13

    Si. Demanar a algú que saps positivamente que esta sord, es de bambos. Per qué no es convoquen manifestacions? Només es convoquen per el canvi de l´estacio maritima? Aixó s´anomena DEMAGOGIA

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