Opinión: Desconfiar siempre de los patriotas; por David Ventura - Noudiari.es | Noudiari.es

Opinión: Desconfiar siempre de los patriotas; por David Ventura

@D.V./ 1818. España intenta sofocar los movimientos independentistas latinoamericanos y, con una Armada inexistente después de la derrota de Trafalgar, necesita comprar naves para trasladar asus tropas desde la Península hasta América. Para eso, el rey Fernando VII ordena comprar cinco navíos y tres fragatas a Rusia por un total 13,6 millones de rublos, una cantidad que al cambio de ahora no sé a cuanto ascendería, pero que debe ser mucha pasta. El caso es que cuando llegó la flotilla a Cádiz, los barcos estaban podridos y eran incapaces de cruzar el Atlántico. Negocio ruinoso para España, que perdió las colonias americanas, perdió una cantidad enorme de dinero pero, al parecer, negocio redondo para El Deseado, ya que el Monarca se embolsó una jugosa comisión.

Fernando VII, el deseado. Un patriota ejemplar.

Fernando VII, el deseado. Un patriota ejemplar.

¿Conclusiones de esta historieta? Bueno, una puede ser que a los Borbones eso de cobrar comisiones ya les viene de lejos, ahora que hemos descubierto el auténtico significado de esas expediciones en los que El Campechano acompañaba a los Botín, Florentino Pérez y Villar Mir en esos viajes a dictaduras árabes ya que, con el Rey al lado, es bien sabido que es más fácil hacer negocios. Pero mi reflexión va hacia otra dirección y es el amor irrefrenable que sienten los patriotas hacia el dinero público.

Porque tras perder el Imperio, Fernado VII el Deseado se lamentó amargamente de la gran pérdida territorial y, de cara al exterior, debió quejarse del oprobio que había sufrido la Patria, de la mancillación del nombre de España, etc etc… y eso, tras haber enviado a sus tropas en barcos putrefactos y tras meterle un sablazo a las arcas del Estado. Algo muy parecido sucede hoy en día. Basta con echar un vistazo anuestros prohombres políticos y económicos, pasando desde el Campechano hasta el Registrador de la Propiedad, ministras, ministros y consortes, banqueros y enormes patriotas todos ellos, gente a los que le duele España, que siente España en lo más hondo de sus entretelas, que oyen la palabra España y experimentan una erección, pero que no tienen empacho ninguno en saquear, rapiñar, sablar, lavar dinero negro, desviar fondos a paraísos fiscales, destrozar el tejido productivo, convertir el país en un mar de cemento o en un inmenso casino-prostíbulo, aniquilar la investigación, el desarrollo y la sanidad pública, y llenarse los bolsillos con lo poco que le queda a un país devastado. Realmente, hay amores que matan.

¡Ojo! Que eso se puede aplicar a todos los patriotas. Ahí tienen a los señores Mas y Pujol, con la fortuna familiar en Liechtenstein, a Convergència que tiene la sede embargada y que (presuntamente) se financió irregularmente, a Unió Democràtica que metió la caja en fondos europeos -esto sí se puede decir con tranquilidad, porque hay sentencia-… y a todos los grandes independentistas que lo que quieren es montar un cortijo propio para que Madrid no robe, es decir, para poder robar ellos solos en su cleptocracia. Mas no es Bolívar sino, más bien, un Macias Nguema o un proyecto de satrapilla tropical.

Hagan la prueba. Cuando encuentren a alguien que diga dos veces la palabra España en una frase -y sustituyan España por el nombre de cualquier otra patria, provincia, región o tribu- no lo duden: están ante un chorizo.

5 Respuestas a Opinión: Desconfiar siempre de los patriotas; por David Ventura

  1. Pingback: Desconfiad siempre de los patriotas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *