El Grupo Municipal Socialista de Sant Josep de sa Talaia ha cargado duramente contra la decisión del equipo de gobierno municipal (PP) de redactar una nueva ordenanza de ruidos “más flexible”, tras los 24 precintos temporales aplicados a locales durante la temporada estival.
La portavoz del PSOE, Pilar Ribas, considera esta medida como “una claudicación inadmisible ante las presiones del lobby del ocio musical”, acusando al equipo de gobierno de priorizar los intereses económicos “de unos pocos” por encima del derecho al descanso de la ciudadanía.
Desde el PSOE recuerdan que los precintos no fueron aleatorios, sino consecuencia directa de quejas vecinales y denuncias por ruidos excesivos, según reconoció el propio Ayuntamiento, dice los socialistas. En lugar de proteger a los vecinos, denuncian que el Consistorio opta ahora por rebajar las exigencias normativas.
El equipo de gobierno justifica su decisión por supuestos “defectos formales” en la ordenanza actual, derivados de una impugnación judicial presentada por una asociación de empresarios en 2018. Sin embargo, el PSOE critica que este argumento solo se utilice ahora que hay presión por parte del sector del ocio: “Curiosamente, esos defectos no eran un problema cuando se sancionaba. Pero ahora, de repente, sí lo son. ¡Qué casualidad!”, ironiza Ribas.
A juicio de la portavoz socialista, el PP quiere presentar esto como un asunto técnico cuando, en realidad, se trata de una decisión puramente política: “Cuando los intereses económicos presionan, el PP siempre encuentra la excusa legal perfecta para darles la razón”.
“Un modelo turístico que deja atrás a los vecinos”
La actual ordenanza, según recuerdan los socialistas, ya contempla la elaboración de un mapa de ruidos (artículo 8) y establece límites acústicos claros:
- 45 dB(A) en zonas residenciales de noche
- 53 dB(A) en zonas recreativas y de espectáculos
- 30 dB(A) en dormitorios
Desde el PSOE denuncian que se pretende utilizar ahora esa herramienta como si fuera una novedad para justificar la flexibilización, y advierten de la creación de zonas de “primera” y de “segunda” según el nivel de permisividad acústica. “Es injusto y discriminatorio”, sentencian.
Por otro lado, Ribas acusa al PP de apostar por un modelo turístico insostenible: “El PP ha elegido, una vez más, ponerse del lado de los intereses económicos a corto plazo en lugar de defender un turismo de calidad”.
El grupo socialista ha anunciado que presentará alegaciones durante el periodo de exposición pública de la nueva ordenanza y que ejercerá una oposición firme. “Alguien debe defender a la ciudadanía, ya que el PP ha abdicado de esa responsabilidad para hacer lo que mejor sabe: servir a los poderosos”.
“Este no es el Sant Josep que queremos. Defendemos un municipio donde las familias puedan vivir con dignidad, no subordinadas al negocio nocturno”, concluye la portavoz socialista en la nota de prensa remitida a los medios.