El GEN-GOB entregó anoche sus tradicionales Premis Savina i Formigó 2025, unos galardones que la entidad ecologista concede desde 1987 para reconocer a personas y colectivos que destacan por su defensa del medio ambiente y del patrimonio histórico y cultural de Ibiza, o, por el contrario, para señalar a quienes contribuyen a su degradación. Tras cuatro años sin convocarlos, los premios regresaron en una cena celebrada con socios y simpatizantes en el restaurante Es Cruce de Sant Rafel.
El Premi Savina, que distingue la labor en favor del entorno natural, se concedió a título póstumo a Joan Pereyra Tur, miembro de la junta directiva del GEN-GOB fallecido el pasado mes de abril. El trofeo fue recogido por su esposa, Pepi Ribera.
Por su parte, el Premi Formigó, reservado a quienes el colectivo considera responsables de actuaciones negativas hacia el territorio o el patrimonio, recayó en la presidenta de las Illes Balears, Margalida Prohens. Además, en esta edición se otorgó un accésit del Premi Formigó a los técnicos de patrimonio Rosa Gurrea y Joan Ramon.
Un homenaje a una vida dedicada a la naturaleza
Durante la entrega del Premi Savina, el GEN-GOB recordó con emoción la figura de Joan Pereyra Tur, descrito como “un auténtico amante y defensor de la naturaleza, un apasionado de la vida”, que recibió un número excepcionalmente alto de votos por parte de los socios.
Entre sus numerosas contribuciones, destacó su trabajo en la reproducción en cautividad de la tortuga mediterránea (Testudo hermanni hermanni) con el objetivo de reintroducir la especie en condiciones óptimas en el medio natural de Ibiza. Gracias a su colaboración con el GEN-GOB desde 2014, se diseñó un espacio específico en la finca de Can Toni d’en Jaume Negre, en Sant Llorenç de Balàfia. En 2015 se introdujeron allí los primeros 20 machos procedentes de su propio núcleo zoológico, seguidos por hembras en 2017, año en que nacieron las primeras crías.
Más allá de su implicación terrestre, Pereyra era un apasionado del mundo submarino. Cada mañana, equipado con neopreno y cámara, exploraba los fondos marinos de Ibiza en busca de especies que fotografiar, especialmente opistobranquios, organismos diminutos y difíciles de localizar que requieren un gran conocimiento para ser documentados. Su dedicación le permitió obtener imágenes inéditas, incluyendo especies no vistas anteriormente en aguas pitiusas.
En los últimos meses había comenzado a documentar la reproducción de los caballitos de mar, habiendo registrado ya la cópula y marcado como reto capturar el momento en el que los machos liberan a las crías, una tarea que no pudo completar debido a su repentina muerte el pasado 15 de agosto.
Una figura querida y respetada
Veterinario de profesión, buceador experto, fotógrafo submarino del colectivo es Blau, miembro del Club de Atletismo Santa Eulària y voluntario activo del GEN-GOB, Pereyra dejó una profunda huella en la comunidad ambiental y científica de Ibiza.
El GEN-GOB destacó su curiosidad infinita, su paciencia, su constancia y su capacidad para contagiar entusiasmo a grandes y pequeños, así como el valor del legado fotográfico que deja atrás.






