Alrededor de 200 personas participaron ayer, sábado, en una manifestación en el centro de Ibiza bajo el lema “No hay un alto al fuego”, organizada por la Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Palestino. La protesta tuvo como objetivo expresar el rechazo «al genocidio perpetrado por el gobierno de Israel contra la población palestina», exigir el embargo integral y retroactivo de armas, la ruptura de relaciones diplomáticas y la imposición de sanciones internacionales contra el Ejecutivo israelí.
La marcha, que se enmarca dentro de la convocatoria internacional de Rescop, secundada en 50 ciudades del Estado español, recorrió el centro de Ibiza desde el puerto hasta Figueretes, finalizando en la plaza de Julian Verdera. Durante el recorrido, los manifestantes corearon lemas como “No es un plan de paz, es un plan de colonización”, en referencia al llamado Plan de Paz. Asimismo, realizaron una parada frente a un establecimiento de Inditex para denunciar la apertura de una tienda en Tel Aviv a principios de 2025, en pleno contexto de violencia sobre la población palestina.
El momento más emotivo de la protesta tuvo lugar al final del recorrido, con una performance que representaba el sufrimiento de las madres palestinas que han perdido a sus hijos, conservando entre sus pocas pertenencias la ropa y el calzado de los niños para intentar escapar de los ataques.
La organización subraya que en Palestina la ocupación y la violencia continúan, con cifras elevadas de asesinatos civiles en Gaza, la multiplicación de actos violentos en Cisjordania, la creación de nuevos asentamientos ilegales y el bloqueo de la ayuda humanitaria. Denuncian además la impunidad de los responsables y la falta de cobertura mediática internacional.
Desde la Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Palestino, señalaron que la manifestación es una muestra del compromiso de la ciudadanía ibicenca con la causa palestina e invitan a la población a mantenerse activa en la defensa de los derechos del pueblo palestino.






