Más de 400 personas se han manifestado hoy en Ibiza -700 según los organizadores- para denunciar la presión fiscal que, según los asistentes, sufren los autónomos en España. La protesta, convocada por la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos, reclama cuotas proporcionales ajustadas a los ingresos reales mensuales y la simplificación de la burocracia, además de una protección social más equitativa y condiciones de trabajo dignas.
Al grito de “basta ya, el autónomo se va”, los manifestantes han recorrido las principales calles de la ciudad partiendo desde el Parque de la Paz, punto de reunión, portando carteles con mensajes críticos hacia el Gobierno central, los impuestos y las condiciones laborales que, según denuncian, les impiden desarrollar su actividad de manera justa. Los organizadores han repartido guantes rojos como símbolo de la «opresión» económica que, aseguraron, sufren en su día a día.
La manifestación en Ibiza forma parte de una convocatoria nacional que incluye una veintena de concentraciones en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao y Palma, todas previstas para este domingo. Bajo el lema “Autónomos asfixiados. Basta ya”, la plataforma, que se define como un movimiento libre, independiente y sin ánimo de lucro, reivindica medidas como:
- Exención del IVA hasta 85.000 euros.
- Eliminación del papel del autónomo como “recaudador del Estado”.
- Reforma integral del cese de actividad.
- Sustituciones por baja médica o cuidado familiar con cotización reducida.
- Derecho al luto, libertad de pago en efectivo y competencia justa en medios de cobro.
- Protección del patrimonio personal y del hogar familiar.


Subrayan que buscan la unidad y coordinación entre autónomos de todas las provincias, manteniéndose al margen de partidos, sindicatos o intereses externos.
Además, las manifestaciones se han organizado con un protocolo de vestimenta simbólico: los participantes han acudido en “luto simbólico por los negocios que cierran” y con un guante rojo en la mano derecha, representando la sangría económica que denuncian.
En otras ciudades, las concentraciones han comenzado también desde puntos céntricos como la Plaza de España en Madrid, la Plaça Universitat en Barcelona, la Plaza del Ayuntamiento en Valencia y el Ayuntamiento de Bilbao.











