Las historias de la vivienda en Ibiza, cada vez más dramáticas, no dejan de sorprender no solo dentro de la isla sino también fuera de ella. Es el caso de la de José Juan, un ibicenco residente en Mallorca que opositó a una plaza de auxiliar de administrativo en el Ayuntamiento de Santa Eulària, que obtuvo el primer puesto y que tuvo que renunciar a este trabajo en su tierra natal porque le era imposible encontrar una vivienda a su alcance para alquilar.
Aún siendo de Ibiza, aún siendo funcionario —que parece que es garantía para cualquier propietario que quiera alquilar— este hombre no ha podido regresar a su tierra natal para trabajar.
Su historia la contó a Noudiari en primicia el pasado 16 de enero, convirtiéndose en una de las publicaciones recientes más virales de este medio, y ahora El País ha entrevistado a José Juan. Una historia que aparece en su portada digital con el titular El destierro de José en Ibiza: de ser el primero en la oposición a renunciar a la plaza por no encontrar vivienda y que ya ha llamado la atención de lectoras y lectores. El artículo ofrece datos adicionales sobre la particular carestía de la vida y de la vivienda en Santa Eulària, que junto con Formentera encabeza todas las listas de los municipios más caros de España.
La historia de José Juan
José Juan aprobó los exámenes en julio y, consciente de que tenía opciones reales, inició entonces la búsqueda de vivienda para poder regresar a su isla natal. Sin embargo, tras meses intentándolo por distintas vías, no encontró ninguna opción viable con un salario aproximado de 1.500 euros mensuales, ni siquiera compartiendo piso.
Ante la imposibilidad de vivir en Ibiza, renunció finalmente a la plaza fija pese a haber encabezado la lista, una decisión que aplazó hasta el último momento. Su caso pone de relieve un problema estructural que la isla arrastra desde hace años: la dificultad para atraer y retener profesionales de servicios públicos esenciales por la falta de vivienda asequible, incluso cuando se trata de personas formadas, con plaza en propiedad y arraigo en la isla.







Con 1500 en Santa Eulària, y dudo que llegase a esa cantidad en ese Ayuntamiento, no pasas del día 15. Esta infumable el municipio.