La contratación de cuatro psicólogos en Atención Primaria en Ibiza y Formentera sin la especialidad vía PIR —Psicólogo Interno Residente, una formación de postgrado de cuatro años en España, esencial para obtener el título oficial de Especialista en Psicología Clínica y trabajar en el Sistema Nacional de Salud— ha generado polémica entre parte de la población y profesionales del sector sanitario que cuestionan si deberían trabajar sin esta formación. Sin embargo, a consultas de Noudiari, tanto el Colegio Oficial de Psicología de las Islas Baleares (COPIB) como la Conselleria de Salut del Govern balear defienden la medida como una respuesta necesaria ante la falta estructural de especialistas y subrayan que la experiencia, en marcha desde de octubre de 2025, está siendo «claramente positiva».
El debate ha resurgido tras la difusión de críticas que alertaban de un supuesto menoscabo en la atención a los pacientes. Una afirmación que el COPIB rechaza de forma tajante. “Eso es falso completamente”, asegura su decano, Javier Torres Ailhaud, quien insiste en que los profesionales incorporados cuentan con formación reglada, experiencia acreditada y están plenamente capacitados para atender los casos que llegan a los centros de salud.
Una carencia estructural que se arrastra desde hace años
El origen del problema no es nuevo. Las Illes Balears, y especialmente Ibiza y Formentera, arrastran desde hace años un déficit estructural de psicólogos clínicos con titulación PIR (Psicólogo Interno Residente). Una situación que se ha hecho evidente tras numerosos procesos de selección con este requisito que han quedado desiertos, pese a los reiterados llamamientos realizados por el Servei de Salut.
Según explican fuentes de la Conselleria de Salut, se han llegado a convocar hasta una veintena de procesos ordinarios para cubrir plazas de psicología clínica —tanto en hospitales como en Atención Primaria— sin éxito, debido a la falta de candidatos que cumplieran los requisitos exigidos. Un problema que no es exclusivo de Baleares, sino que afecta al conjunto del sistema sanitario español.
Desde el COPIB llevan tiempo reclamando una solución de fondo. “Desde hace ya bastantes años siempre hemos pedido tanto a la Conselleria como al Ministerio de Sanidad que se aumenten las plazas PIR en Baleares”, explica Torres Ailhaud. Actualmente, el número de plazas asignadas a las islas oscila entre cinco y siete anuales, una cifra que el propio colegio profesional considera claramente insuficiente.
El proyecto piloto en Atención Primaria
Ante la imposibilidad de reforzar la atención psicológica por la vía ordinaria, la Mesa Sectorial de Sanidad acordó activar un procedimiento extraordinario. Así nació un proyecto piloto impulsado por la Dirección General de Salud Mental para incorporar psicólogos a los centros de Atención Primaria mediante contratos vinculados a un programa de un año de duración, prorrogable en función de los resultados.
La convocatoria, de ámbito autonómico, ofertó 16 plazas en total, cuatro de ellas en Ibiza y Formentera. Para estos puestos no se exigió el PIR, sino el grado en Psicología y el Máster en Psicología General Sanitaria, una decisión motivada exclusivamente por la imposibilidad reiterada de cubrir las plazas con especialistas.
Desde la Conselleria subrayan que ninguno de los profesionales contratados cuenta con el PIR porque el requisito no se estableció en esta convocatoria extraordinaria y responde a una situación de emergencia asistencial.
Funciones diferenciadas y sin solapamientos
Uno de los argumentos que más enfatiza el COPIB es que no existe solapamiento de funciones entre los psicólogos de Atención Primaria y los especialistas en Psicología Clínica. “Las funciones son completamente diferentes”, recalca el decano del colegio. Mientras los psicólogos clínicos trabajan en unidades de salud mental, hospitales o dispositivos especializados, los profesionales incorporados a los centros de salud atienden patología leve y situaciones de malestar emocional (ansiedad, depresión moderada…) en una fase inicial.
Este enfoque permite, según explica Torres Ailhaud, una atención más ágil y cercana, así como una detección precoz de los casos que requieren derivación a servicios especializados.“Aquí se trata de dar una respuesta real a una necesidad que tenía la ciudadanía”, enfatiza
Menos listas de espera y menos medicalización
Los primeros resultados del programa son, según coinciden el COPIB y la administración, alentadores. Los psicólogos incorporados atienden a los pacientes con una frecuencia semanal o quincenal y sesiones de aproximadamente una hora, muy lejos de los tiempos de espera de meses que se registraban en otros dispositivos.
“Hemos detectado una alta adherencia al tratamiento por parte de las personas atendidas, y eso es muy importante”, explica el decano del COPIB, que ha mantenido contacto directo con algunos de los profesionales incorporados. Además, subraya que la integración en los equipos de Atención Primaria ha sido valorada de forma muy positiva tanto por el personal médico como por el de enfermería.
Uno de los efectos más relevantes es la reducción de la medicalización. “Si la problemática psicológica se trata desde el primer momento, evitamos la cronificación y también que se recurra a medicación cuando no es necesaria”, subraya Torres Ailhaud. Una idea que comparten desde la Conselleria, donde destacan que el programa permite liberar a los especialistas para que se centren en los casos más complejos.
La vivienda, un obstáculo añadido en Ibiza y Formentera
A la falta de plazas PIR se suma otro factor clave en el caso de Ibiza y Formentera: la grave crisis de acceso a la vivienda. “No es solo una dificultad, es prácticamente una imposibilidad”, reconoce el decano del COPIB. El elevado coste del alquiler, incluso para habitaciones en pisos compartidos, disuade a muchos profesionales de la península de trasladarse a las islas.
Desde el área de Salud de Ibiza y Formentera reconocen que esta situación ha complicado aún más la cobertura de plazas. De hecho, una de las cuatro plazas previstas en Ibiza, la que iba a cubrir los centros de salud de Santa Eulària y de Formentera, sufrió una renuncia de última hora, lo que obligó a reactivar el proceso y retrasó su cobertura definitiva. Y es que en Ibiza los cuatro profesionales cubren en total los ocho centros de salud.
Una solución provisional que no sustituye al PIR
Tanto el COPIB como la Conselleria insisten en que este modelo no pretende sustituir a la psicología clínica ni eliminar la necesidad de especialistas con PIR.
“Defendemos la incorporación de los psicólogos generales sanitarios en Atención Primaria, pero eso no quita que sigamos reclamando al Ministerio que amplíe el número de plazas PIR”, señala Torres Ailhaud.
El compromiso del Ministerio de Sanidad de triplicar estas plazas, anunciado tras la pandemia, sigue sin materializarse. Mientras tanto, las comunidades autónomas se ven obligadas a buscar soluciones intermedias para no dejar desatendida a la población.
“El tratamiento psicológico no es un lujo, es una necesidad”, concluye el decano del COPIB. Una necesidad que, al menos por ahora, en Ibiza y Formentera ha encontrado en este proyecto piloto una vía para aliviar las listas de espera y mejorar la atención a la salud mental desde la primera línea del sistema sanitario. No convence a todos pero los profesionales insisten en que es una solución intermedia que está dando ya sus primeros frutos.







Pero por qué los ciudadanos de Eivissa somos de segunda? esto es vergonzoso. Qué será lo próximo veterinarios ejerciendo como médicos de familia? esto no pasa en otros sitios, ni en Mallorca. Es inaceptable. Y es un ataque a la salud de los ibicencos… otro más
Ninguno de los 16 profesionales contratados en las Illes Balears para Atención primaria tiene el PIR. Tampoco los contratados en Mallorca y Menorca.