El Consell de Formentera rechaza “de forma clara y contundente” la posible caducidad de la concesión de los servicios de playa y defiende que no ha cometido ningún incumplimiento de las condiciones esenciales del título otorgado en abril de 2023 por el Ministerio para la Transición Ecológica.
Así ha querido transmitirlo la entidad formenterense mediante una nota de prensa. La institución considera que no existe ninguna base legal ni justificación proporcional que permita retirar esa concesión.
El Consell de Formentera ha recogido su postura en las alegaciones presentadas ante la incoación del procedimiento impulsado por el Govern balear, fundamentadas en un informe jurídico independiente que concluye de forma clara que el Consell ha actuado en todo momento dentro de la legalidad y ha cumplido con las obligaciones que le corresponden como titular de la concesión.
El Consell, mediante esta nota, quiere trasladar un mensaje de tranquilidad, claridad y responsabilidad a la ciudadanía. “La institución ha ejercido de forma activa sus funciones de regulación, inspección y control, con el objetivo de garantizar unos servicios de playa ordenados, sostenibles y adaptados a la realidad de Formentera, siempre en defensa del interés general de la isla”, dice el comunicado.
Desde la entidad recuerdan que la concesión otorgada en 2023 sustituyó a la antigua autorización temporal y dotó a Formentera, por primera vez, de un marco estable y seguro para la gestión de los quioscos y servicios de temporada en las playas. “Esta concesión atribuye al Consell la responsabilidad de adjudicar, regular y supervisar servicios como los kioscos, las escuelas de vela, los baños públicos, el salvamento y otras instalaciones vinculadas al uso del litoral”.
Incumplimientos
Durante la gestión de esta concesión, las inspecciones técnicas han detectado incumplimientos reiterados por parte de algunos adjudicatarios concretos, especialmente en relación al funcionamiento del servicio y el desmontaje de las instalaciones fuera de temporada. Estos incumplimientos no son atribuibles al Consell, dicen desde el ente público, sino a los concesionarios que no han respetado las condiciones establecidas en los pliegos.
Ante estas situaciones el Consell ha abierto expedientes sancionadores, ha impuesto multas, ha emitido requerimientos formales y ha advertido reiteradamente de la obligación de cumplir los plazos de desmontaje. Con esto, el Consell asegura que ha ejercido con rigor sus competencias de control y supervisión.
Por este motivo, el Consell considera “injusto, improcedente y desproporcionado” que incumplimientos individuales se pretendan utilizar para justificar la caducidad global de una concesión pública. “Las responsabilidades deben ser individualizadas y se debe actuar en consecuencia, pero sin poner en riesgo todo el sistema de servicios de playa ni la gestión ordenada del litoral de Formentera”.
Graves deficiencias en el procedimiento del Govern
Además, el Consell pone de manifiesto graves deficiencias en el procedimiento iniciado por el Govern balear, ya que la incoación del procedimiento de caducidad no fue notificada ni trasladada a los adjudicatarios afectados, “privándoles de su derecho a ser escuchados ya defenderse”, reclama el Consell de Formentera.
Esta notificación correspondía al Govern balear, y su ausencia supone una carencia de garantías procedimentales que constituye un defecto grave y que podría comportar la invalidación del procedimiento, denuncia el Consell.
El Consell subraya que dispone de mecanismos legales suficientes para sancionar y, en su caso, rescindir contratos concretos cuando existen incumplimientos graves, sin necesidad de adoptar una medida extrema que podría tener consecuencias muy graves para Formentera, como la paralización repentina de los servicios de playa o una situación de inseguridad jurídica que afecta a la situación de inseguridad jurídica.
En este sentido, el presidente del Consell, Óscar Portas, ha expresado su preocupación por el impacto real que podría tener una decisión de estas características y reiteró que la institución continuará defendiendo un modelo de gestión de playas ordenado, sostenible y responsable, que proteja el litoral y al mismo tiempo garantice servicios de calidad.
Por último, el Consell de Formentera hace un llamamiento al Govern balear para que actúe con rigor, proporcionalidad y lealtad institucional, y para que cualquier decisión que se tome tenga como eje central la defensa del interés general de Formentera y el bienestar de su ciudadanía. El Consell reafirma su compromiso con la protección del litoral, el estricto cumplimiento de la legalidad y la mejora continua del modelo de gestión de las playas.






