La conservación del litoral de Ibiza da un paso estratégico hacia la profesionalización y el trabajo en red. Salvem sa Badia de Portmany ha participado esta semana en Las Palmas de Gran Canaria en el primer encuentro presencial de ALAMAR (Alianza de Entidades e Iniciativas de Custodia Marina Participativa), una red que conecta por primera vez los esfuerzos ecologistas de Baleares y Canarias.
El encuentro ha servido para consolidar una alianza nacida en diciembre de 2025 y financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Junto a Salvem sa Badia, han estado presentes otras entidades clave de las islas como Save the Med, Arrels Marines y Cleanwave, con el objetivo de crear una metodología común para evaluar la salud de nuestras costas.
La coordinadora de Salvem sa Badia, Léa Leuzinger, ha destacado el impacto de estas jornadas: «Hemos trabajado de forma colectiva en las acciones que desarrollaremos hasta octubre. Todas las decisiones se han tomado por consenso, reforzando la unión entre entidades y administraciones».
Durante las sesiones, Salvem sa Badia presentó sus proyectos estrella, que ahora servirán de ejemplo para otras zonas costeras de España a través de una nueva biblioteca de casos de éxito:
- Estim sa Badia: Programa de voluntariado ambiental.
- ReViVe Portmany: Recuperación de ecosistemas.
- Red de vigilancia de vertidos: Control constante de la calidad del agua.
- Controles en Cala Gració: Seguimiento de la biodiversidad y la Xarxa Posidònia.
Próxima parada: Baleares
Además de la formación técnica en convivencia y reducción del consumo, los participantes han sentado las bases para una exposición itinerante que recorrerá los archipiélagos para concienciar sobre la identidad insular y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Aunque el temporal en la playa de las Canteras impidió una salida de snorkel y fotografía submarina prevista (con olas de hasta tres metros), el trabajo logístico fue un éxito. La alianza ya mira hacia su próximo destino: el segundo encuentro de ALAMAR tendrá lugar en el archipiélago balear, en un enclave aún por determinar.






