«Los bares y restaurantes de Ibiza están cerrando». Con esta contundente afirmación comienza un vídeo de la influencer gastronómica asentada en Ibiza, Clara Rodríguez (Alicante, 1991) que, junto con José Hidalgo, (Granada, 1989) forman el Gorteam que acumula una comunidad de más de 44.000 seguidores solo en Instagram. Y es que ella no se limita en sus redes a visitar y valorar restaurantes, sino que, de tanto en tanto, pone sobre la mesa algunos de los problemas del sector en la isla.
Esta vez ha puesto el dedo en la llaga en un tema que no solo afecta a los restaurantes, como es el cierre de negocios que ponen todo de su parte para seguir pero que se ven obligados a echar el candado porque las cuentas no les salen o porque es cada vez más complicado contratar y fijar al personal, sobre todo si tiene que ser mínimamente cualificado.
¿Cómo es posible que en un lugar tan turístico y famoso como Ibiza fracasen iniciativas empresariales gastronómicas que funcionan en ese plano?
Clara Rodríguez trata de darle explicación en un vídeo que acumula ya muchos comentarios, a pesar de llevar solo unas horas online. «Aquí grabé uno de los [restaurantes] tradicionales mas famosos de la isla, cerrado; he grabado aquí uno de los mejores mexicanos, cerrado…», lamenta la influencer, que remarca que estos cierres están repartidos por toda la isla. No son cierres de invierno, son locales que lucen ya los carteles de traspaso.
Las razones
Ella asegura que ha hablado con las personas que estaban al frente y que todos coinciden en tres motivos: La temporalidad, porque es muy difícil mantener un alquiler anual abriendo solo unos meses; la falta de personal cualificado, porque es muy complicado traer a personal cualificado a la isla sin vivienda, y, el tercer motivo, el alto coste de la vida e la isla.
«Los grandes grupos sí que están abriendo restaurantes, pero ¿qué pasa con el pequeño restaurante?, ¿cuál es la solución?», se pregunta Clara Rodríguez, que no quiere «tener que sumar más restaurantes a la lista de los que grabo y cierran», repartidos por toda Ibiza.
Lo cierto es que no solo sucede con restaurantes. Caminar hoy por las calles de la ciudad de Ibiza es encontrarse con numerosos locales que el año pasado funcionaban pero que ahora están en traspaso o cerrados.






