La Policía Local de Sant Joan ha ‘cazado’ y posteriormente imputado a un conductor, de origen ecuatoriano, como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas y con temeridad manifiesta por las carreteras del municipio.
La actuación se produjo el pasado lunes tras el aviso de un ciudadano que alertó de que un conductor realizaba maniobras peligrosas con su vehículo por un camino de Sant Miquel.
Según fuentes policiales, el vehículo fue visto realizando conducción irregular y potencialmente peligrosa, lo que motivó la rápida intervención de los agentes, que lograron interceptarlo poco después.
Una vez sometido a las pruebas de alcoholemia, el conductor arrojó resultados de 1,00 mg/l y 0,91 mg/l de alcohol en aire espirado.
Cuadruplicaba el límite legal
La tasa que marcó el alcoholímetro cuadriplicaba el límite permitido según la legislación española, que es de 0,25 mg/l en aire espirado. Pero es que, además, no hay que olvidar que una conducción con una tasa de alcohol superior a 0,60 mg/l en aire espirado ya constituye delito, de modo que no estamos ante una mera infracción administrativa.
En este caso es un delito penal que conlleva posibles penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses o trabajos comunitarios. De lo que seguro que no se librará es de la retirada del permiso de conducir, pero el período es muy variable ya que va de uno a cuatro años.
La colaboración ciudadana en este caso fue fundamental y evitó que el conductor produjera situaciones de peligro para otros conductores o peatones.






