Mientras en Ibiza se celebra la jornada “Vivienda en Ibiza: ¿hay soluciones mágicas?” y se anuncian nuevas promociones de VPO, la realidad del mercado inmobiliario se impone con contundencia: más de 240 agencias inmobiliarias operan en la isla, tanto de manera presencial como online, gestionando viviendas que no bajan de los 195.000 euros (por este precio solo encontramos un bajo de 30 metros cuadrados en La Marina) y que alcanzan los 35 millones de euros (la macro mansión con caballerizas de Sant Rafel). Son datos que cualquiera puede comprobar en portales como idealista o, simplemente, dándose una vuelta por cualquiera de los núcleos urbanos de la isla. El pastel inmobiliario de Ibiza es muy jugoso y todos quieren tener un tenedor para hincarle el diente.
Es muy significativo observar cómo la presencia física de las inmobiliarias ha crecido de manera llamativa. Basta pasear por Ibiza ciudad, Jesús o Santa Eulària para comprobarlo: donde antes había un bajo vacío, ahora hay una inmobiliaria. Y junto a ella, otra. Y al lado, otra más. En Jesús, una parroquia de unos 8.000 habitantes, en su minúsculo núcleo urbano encontramos un día de febrero nada menos que 10 inmobiliarias en pocos metros.
Un mercado tensionado… pero muy rentable
Ibiza es uno de los mercados inmobiliarios más caros de España en relación con su tamaño y población. En muchas zonas, los precios medios superan ampliamente los 6.000–7.700 euros por metro cuadrado, y bastante más en áreas premium… que cada vez son más.

Las comisiones para agentes inmobiliarios en España suelen moverse entre el 3% y el 7% del precio de venta. En una vivienda de tres millones, un 5% supone 150.000 euros. En una de diez millones, las cifras hablan solas. No hace falta mucha imaginación para entender por qué el sector resulta tan atractivo. El mismo sector lo explicaba en una reciente feria del ramo: “Los precios no bajan, al revés, están subiendo. Con el 5% de comisión que cobra de media una inmobiliaria, este es un lugar muy rentable. Ibiza es de los mejores sitios de España para invertir”, explicaba entonces uno de los portavoces de una de estas empresas.
Bajo estas líneas, algunas de las inmobiliarias que hemos encontrado en el el núcleo urbano de Jesús.








El lujo manda
Según datos de portales inmobiliarios, una de cada cuatro viviendas en venta en Ibiza supera los tres millones de euros, y cerca de la mitad sobrepasa el millón. Es un porcentaje inusual incluso comparado con otros destinos turísticos de alto nivel.
La demanda internacional es constante. Inversores extranjeros, compradores de segunda residencia, fondos, patrimonios familiares. El mercado local convive con capital global. Y eso tiene consecuencias directas en los precios.
En redes sociales circulan incluso anuncios muy agresivos que buscan pisos para “inversores rusos” con compra inmediata, sin hipoteca, hasta 550.000 euros por apartamentos o hasta un millón por casas. “Sin visitas innecesarias, sin anuncios públicos”, prometen. La vivienda convertida en operación exprés. Bajo estas líneas algunas capturas de vídeos en redes sociales de este estilo.



El estudio sin ventanas que “genera ingresos desde el primer momento”
Merece la pena destacar el caso de la vivienda más asequible que hemos encontrado buscando en inmobiliarias con oferta en Ibiza. Se trata de un pequeño estudio de 30 metros cuadrados en La Marina. Mobiliario discutible. Cama plegable escondida en un rincón. El texto, sin embargo, es entusiasta:
“Oportunidad de inversión en una de las zonas más exclusivas y demandadas de la isla. Retorno estimado de 1.500 €/mes. Rentabilidad desde el primer momento. Listo para generar ingresos”.
La vivienda se vende directamente como producto financiero. Como inversión. Bajo estas líneas, el plano de la ‘vivienda’ de 195.000 euros:

El paralelismo con el eslogan del Govern balear, “construir para alquilar” de su plan de viviendas asequibles, es inevitable pensar en el eslogan de la realidad inmobiliaria de la isla: Comprar para rentabilizar. Comprar para especular.
El anuncio no habla, porque no puede, de calidad de vida ni de espacio ni de comodidades de vivienda. Habla de “simplicidad y rendimiento inmediato”.
Por debajo de este precio nos encontramos una vivienda en venta por 190.000 euros pero que no se puede visitar ya que que tiene un okupa en su interior y un sótano interior que gestiona un particular y vende por 114.000, aunque el anuncio es, como poco, dudoso, ya que dice así: IMPORTANTE: El local cuenta con cédula de habitabilidad. No es una vivienda residencial y no permite empadronamiento. Sí se puede vivir y alquilar legalmente. Precio no negociable.
¿Es normal?
La pregunta flota en el aire: ¿Es normal que haya 240 inmobiliarias compitiendo por el mismo pastel en una isla de este tamaño? Probablemente no. Pero Ibiza hace tiempo que dejó de ser normal.
La proliferación de agencias no es casualidad. Responde a un mercado con precios extremadamente altos, escasez estructural de oferta, demanda internacional sostenida y operaciones millonarias que convierten cada cierre de ventas en una comisión relevante.






