El gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Eduardo Escudero, se ha unido esta mañana a la concentración de médicos frente al Hospital Can Misses en el cuarto día de huelga estatal para pedir un Estatuto propio que ayude a mejorar las condiciones laborales de estos profesionales.
Un 73% de médicos en los hospitales pitiusos secunda esta huelga, mientras que un 46% lo hace desde Atención Primaria según los datos del Sindicato Médico de Baleares.
Ocupando un discreto segundo plano en la concentración pública de más de un centenar de profesionales médicos hoy en Ibiza, Escudero ha sido rotundo ante preguntas de Noudiari, en cuanto a su apoyo a estas reivindicaciones y a la concentración de esta mañana.
La huelga, que comenzó el lunes y termina mañana, hasta su repetición en marzo, ha supuesto ya la cancelación de casi un millar de actividades médicas, entre consultas, intervenciones quirúrgicas y pruebas ambulatorias en Ibiza y Formentera.
Durante la manifestación de hoy Escudero ha concedido unos minutos a Noudiari para explicar por qué apoya esta huelga y cómo se está gestionando el servicio médico durante esta semana, con muchos médicos ejerciendo su derecho a parar especialmente en Can Misses, y por otro lado, atendiendo los servicios mínimos establecidos.
¿Está aquí en apoyo a la huelga de médicos y sus reivindicaciones?
Sí, sí, evidentemente. Yo soy médico y gerente, las dos cosas. Como médico tengo muy claro que tenemos que tener un estatuto propio desde hace muchos años. Llevo mucho tiempo en la profesión, nunca se ha conseguido y es la oportunidad. Entiendo perfectamente la huelga y la apoyo.
Como gerente, lo que estamos tratando de hacer todo el equipo directivo es minimizar cualquier perjuicio moderado-grave que puedan tener los pacientes, los usuarios. Eso lo tenemos clarísimo. Estoy trabajando en los dos campos, como médico y como administración, comunicando a las pacientes que sí que puede haber casos puntuales en los que a lo mejor hay algún problema mayor, pero que todo lo preferente, todo lo urgente y todo lo oncológico se está atendiendo sin ningún problema y se va a seguir atendiendo en las próximas jornadas de huelga que se puedan desarrollar. Esperemos que sea esta la única semana, pero no lo tengo muy claro.
Pueden darse nuevas semanas de huelga en los próximos meses como tienen programado, al menos hasta junio. ¿Puede profundizar más en cómo están gestionando las actividades médicas que se anulan por la huelga? Teniendo en cuenta los servicios mínimos, ¿qué actividades se pueden estar cancelando?
Cualquier tipo de actuación médica que no requiera una urgencia o preferencia. Eso es en lo que está repercutiendo la huelga. La plantilla del hospital no va a estar al 100% y es donde se visibiliza si verdaderamente tiene efecto una huelga de este tipo. Pero mantenemos como administración todos los compromisos con cualquier paciente oncológico que está pendiente de una intervención en su lista de espera, cualquier paciente urgente o emergente y cualquier paciente preferente que necesite una intervención. Eso con los servicios mínimos lo tenemos cubierto, y la ciudadanía en este aspecto no se tiene que preocupar porque todo lo urgente y preferente se está tratando y se va a seguir tratando.
Es cierto que hay temas sanitarios que no están dentro de este margen, es decir, que no son urgentes ni preferentes y ahí sí hay una repercusión. Nosotros estamos trabajando ahora con plantilla como si fuera un hospital de urgencia con algo más, evidentemente, porque también está lo preferente.
Hay casos muy, muy puntuales, que son jodidos. Lo diré así. Pero son muy individuales. Lógicamente, si te toca a ti, para ti la huelga te afecta al 100% y tiene mucho impacto. En general, todo lo que es urgente, preferente y oncológico, está atendido. Hay repercusiones, pero las huelgas en el fondo tienen que tener una repercusión, y en este caso salimos perjudicados médicos, pacientes y usuarios.
Los médicos que se manifiestan en Ibiza denuncian en particular una situación sostenida en la que es normal hacer varias guardias, algunas de 24 horas, en una semana, llegando a las 80 horas semanales. ¿Es recurrente que los médicos de Can Misses estén a ese nivel de saturación?
Los niveles de guardias y de saturación dependen del número de personal del que dispongas. Ya sabéis que aquí tenemos el problema fundamental de la doble insularidad, la carestía de la vida y que está carísimo adquirir una vivienda y alquilarla. Ibiza es el segundo municipio más caro de España en este sentido. Todo eso hace que no lleguen profesionales médicos en este caso, con lo cual cubrir las plantillas es complicado. La única forma de mantener las guardias es que las plantillas de las que disponemos hagan más guardias. Y ese es el punto en el que estamos.
Si pudiéramos tener plantillas supra-dimensionadas, que es el objetivo que queremos para la isla, necesitamos primero captar profesionales y luego fidelizarlos. No que vengan, estén dos meses, tres, cuatro y se vayan a otra ciudad porque es más barata. Hay que fidelizarles también, pero para fidelizar entramos en una pescadilla que se muerde la cola. Es decir, tenemos que captar profesionales, tenemos que hacer que se sientan a gusto aquí, fidelizarlos, y a partir de ese momento es cuando las plantillas mejoran. Es una labor muy compleja.
¿Se necesita ese Estatuto Marco que reclaman los médicos pitiusos para mejorar estas situaciones y condiciones laborales?
Llevo muchos años en sanidad y claramente puedo decir que a todo el colectivo médico, inicialmente hace muchos años, nos pusieron el ‘caramelito’ de las guardias. Es verdad que con las guardias tienes un sueldo más alto que un profesor de instituto, pero la categoría profesional es la misma. El sueldo base es el mismo. Y a base de guardias sí que puedes tener un sueldo mayor, pero es a base de guardias y de sacrificio: tienes que estar 24 horas metido en el hospital durante muchos años de tu vida.
El hacer 52 guardias al año, una guardia a la semana, son 52 días que estás aquí. Si la media son 5 guardias, son 250 días que estás en el hospital. Entonces eso al cabo de los años, son años de guardias que has estado dentro del hospital. Y además no cotizan ni para la cotización ni para la jubilación. Hay países como Alemania en los que sí que cotizan y con 55 años te puedes jubilar.
Partiendo de ese hecho, de lo que se trata es de hacer menos guardias, evidentemente, pero tenemos que tener un estatuto propio que nos lo regule. No somos el mismo colectivo profesional que otros sanitarios. Nosotros tenemos una formación de seis años durante la carrera de medicina. Luego te tienes que preparar una especie de oposición que es el MIR, Médico Interno Residente, que te puede llevar uno, dos o tres años porque es una oposición dura. Y después tienes que hacer una especialidad que son entre 4 y 5 años.
En resumen, estamos, antes de empezar a trabajar, como mínimo entre diez y 12 años para poder ejercer como médico especialista, con las responsabilidades que conlleva. No es la misma responsabilidad la que tiene un médico que la que tiene otro profesional sanitario. Y esto requiere un estatuto propio individualizado con respecto al resto de profesionales. Y es lo que se está luchando por parte de los sindicatos.
En los hospitales pitiusos un 73% de médicos secunda la huelga, y en Atención Primaria un 46%, según Simebal. La huelga tiene algo de menor seguimiento seguimiento en atención primaria. Le pido una reflexión sobre la afectación en los centros de salud y también sobre la afectación de ese estatuto marco a ese nivel.
La reflexión que puedo dar es que el derecho a la huelga es un derecho y cada uno lo puede ejercer o no. Sí que es cierto que, salvo los médicos que están en los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP), no hacen guardias. Es algo un poco diferente.
Al final el impacto de un estatuto marco es para todos los médicos. En el fondo lo que estamos pidiendo es que se nos reconozca una trayectoria profesional que es mínimo, mínimo 4 o 6 años mayor que la de otros colectivos profesionales para llegar a un puesto de trabajo como especialista. Eso se tiene que reconocer.





