La Delegación del Gobierno en Baleares ha expresado, mediante una nota a los medios de comunicación, «su condena enérgica y rotunda» de la brutal agresión machista que sufrió la semana pasada en Sant Antoni una mujer de 31 años, a manos de su expareja. El terrible ataque ha cobrado especial atención tras conocerse el testimonio de los familiares de la víctima, quienes han asegurado que la pulsera de protección de la víctima no alertó de la presencia de su presunto agresor, que tenía una orden de alejamiento.
Ante preguntas de los medios de comunicación sobre este caso, la Delegación del Gobierno en Baleares ha manifestado que «en este momento hay un procedimiento judicial abierto para aclarar las circunstancias de esta agresión y determinar las medidas oportunas». De esta manera, añaden que «la Delegación del Gobierno se mantendrá a la espera de conocer las conclusiones de la investigación policial, antes de pronunciarse sobre los hechos, con el propósito de no interferir en las diligencias que se instruyen en la actualidad.»
El pasado 17 de febrero, tras pasar a disposición judicial el presunto agresor, los familiares de la víctima manifestaron que la pulsera antimaltrato no sonó.
Fuentes judiciales aseguraron a la cadena autonómica IB3 que el dispositivo no emitió la alerta en el momento en que el hombre quebrantó la orden de alejamiento, de 100 metros, sino cuando los agentes de la Guardia Civil ya se encontraban en el domicilio de la víctima.
Por todo ello, el Consell de Eivissa solicitó esta semana a la Delegación del Gobierno convocar un comité de crisis de violencia de género por el posible fallo de protección de la mujer agredida en Sant Antoni. La consellera de Bienestar Social, Carolina Escandell, ha pedido analizar los hechos de manera coordinada entre todas las administraciones y servicios implicados y ha manifestado su «preocupación institucional» por lo que han denunciado los familiares sobre el sistema de protección a las víctimas.
Desde la Delegación del Gobierno transmiten en su nota «el más absoluto rechazo a cualquier expresión de violencia machista.»
«Trasmitimos nuestro apoyo total a la víctima, de quien esperamos su pronta recuperación, y nuestra solidaridad con sus familiares y allegados», añaden.
Mientras que el presunto agresor fue enviado el mismo 17 de febrero a prisión provisional comunicada sin fianza, víctima permanece bajo estricta vigilancia médica en la Unidad de Cuidados Intensivos del la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, con pronóstico reservado.






