La consellera de Benestar Social del Consell de Eivissa, Carolina Escandell, ha ofrecido esta mañana en sede institucional explicaciones sobre una pelea que ocurrió ayer en el Centro de Menores Pare Morey en Ibiza, en el ala de Primera Acogida, entre menores migrantes del centro. Ha descrito el Servicio de Protección de Menores como un servicio «totalmente tensionado», que tras la última crisis migratoria de embarcaciones llegadas a las Pitiusas ha multiplicado por cuatro el volumen de menores migrantes atendidos.
Primero los hechos. Ayer en el Centro de Menores Pare Morey, se dio una pelea masiva entre menores residentes del ala de Primera Acogida. La «trifulca» escaló, según ha explicado la propia consellera, y una monitora del centro resultó afectada al intentar desactivar la pelea. La monitora «está bien, afortunadamente» y desde el Consell han querido matizar que la agresión no fue directa hacia la trabajadora del centro, sino que más bien, fue un daño colateral al intentar separar a los jóvenes.
Tras esta pelea, según ha informado la consellera, se avisó a la Guardia Civil, se interpusieron denuncias, y se activaron los protocolos pertinentes.
Una crisis anunciada
La consellera de Benestar Social, Carolina Escandell, ha hablado hoy antes los medios con hartazgo y cierto enfado ante la falta de asistencia del gobierno central, llegando a decir que lo sucedido es algo que desde la administración insular veían venir. «Venimos diciendo desde hace mucho tiempo que esto iba a pasar», ha afirmado la consellera.
«Hemos hecho muchísimas cosas, pero llega un momento en que parece que da igual lo que se haga», ha dicho. «Tenemos una ruta migratoria que está completamente descontrolada y tenemos la obligación de gestionarla», ha expresado Escandell, quien ha recordado que el Consell tiene las competencias de Gestión de Menores y deben atender a menores migrantes tanto si hay recursos como si no.
La consellera ha repetido en diversas ocasiones que el servicio de Protección del Consell está previsto para la gestión de menores «del circuito tradicional», una distinción sobre la que ha dicho: «La ley nos obliga a dar esta atención, pero repito: una cosa es el circuito tradicional para el cuál está pensado el servicio de Protección de Menores y otra cosa es la gestión de una circunstancia migratoria sobrevenida, descontrolada y sobre la que no tenemos ninguna capacidad de actuación en absoluto».
La consellera ha reclamado de nuevo que desde la institución insular se han pedido recursos y ayuda al Gobierno central, una petición que ha caído en saco roto, según sus palabras. «Seguimos poniendo tiritas a una herida infectada», ha manifestado.
Escandell ha recalcado que si en 2019 el Centro de Menores acogía a 20 menores en total, actualmente el centro cuenta con más de 50 menores solo en el área de Primera Acogida. Además, ha incidido en que los menores que llegan por la ruta migratoria no son menores «como los del circuito tradicional», que según la consellera tienen situaciones más previsibles para los que el centro está preparado. «Los menores migrantes son menores con situaciones muy complejas y una maleta muy diferente», ha dicho Escandell.
La consellera ha matizado que el problema reside en el total desconocimiento, por parte de la administración, sobre las circunstancias de los menores que atraviesan el Mediterráneo. Ha explicado también que en el caso de la pelea, uno de los menores involucrados se había evaluado previamente como un menor con un perfil conductual, es decir, con ciertas dificultades añadidas. Este menor se encuentra a la espera de traslado a un centro especializado en la Península.
«No hay trabajadores asistenciales estructurales en la isla»
La consellera Escandell ha puesto sobre la mesa las contrataciones que se han producido desde el Consell, incluso ha mostrado el documento en cuestión con el listado, y es que una de las dificultades que atraviesan los centros de asistencia en Ibiza, en general, son la falta de personal. Pero en este caso, Escandell ha insistido con mayor vehemencia en que el Consell ha hecho todo tipo de contratos para facilitar la cobertura de un servicio saturado en momentos de picos migratorios.
«Hemos hecho contrataciones con entidades que tienen su propio personal, hemos hecho contrataciones con otros centros, hemos activado plazas de fijos discontínuos, plazas estructurales y se han llegado a hacer contratos de emergecnai con entidades del tercer sector», ha explicado Escandell. «No contratamos a más porque a las bolsas abiertas no se apunta nadie: Porque no hay personal estructural asistencial en la isla de Ibiza».
9 menores en 24 horas
Desde el Consell Insular de Eivissa han recalcado que las últimas llegadas de pateras a Ibiza y Formentera han puesto contra las cuerdas el servicio de Protección de Menores en el centro de Sa Coma. Solo la semana pasada en un período de solo 24 horas el centro dio acogida a 9 menores.
La consellera ha dicho que está presión no solo la sufren las instituciones públicas o el servicio de Menores, sino que también está afectando a entidades del sector asistencial.Escandell ha asegurado que se han pedido reuniones, recursos y ayuda al gobierno central, y también ha dicho que se han destinado «cantidades ingentes» a esta cuestión, pero no es suficiente. «Necesitamos ayuda y mientras no la tengamos la situación será cada vez más complicada», ha concluido.






