La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha asegurado este martes en el Senado que no hubo ningún fallo en el sistema de protección de la mujer agredida por su expareja el pasado domingo en su domicilio de Sant Antoni (Ibiza).
«El sistema no falló, los dispositivos funcionaron correctamente», ha defendido Redondo, quien ha señalado que las geolocalizaciones de víctima y agresor están a disposición del juzgado si quiere consultarlas.
Asimismo, la ministra ha explicado que el 8 de enero su departamento envió una comunicación al juzgado ibicenco mostrando preocupación porque la distancia de la orden de alejamiento interpuesta contra el presunto agresor fuera únicamente de 100 metros.
En ese sentido, ha subrayado que es «imposible» que la Policía llegue a tiempo a salvar una vida cuando la distancia de una orden de alejamiento es tan escasa.
Redondo ha enviado su cariño a la víctima, que permanece ingresada en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, en Ibiza, por un traumatismo craneoencefálico con hemorragia subdural severa, y ha deseado su pronta recuperación.
«Estamos muy pendientes», ha expresado la ministra, quien ha insistido en que la única forma de controlar la violencia machista es la mejora de todos los mecanismos de protección, los cuales, ha apostillado, «tienen que funcionar al unísono».
Asimismo, la titular de Igualdad ha recordado que el sistema de protección «salva vidas a diario» y los protocolos «funcionan», y ha criticado que el PP «envalentone a los violentos y de alas a los machistas» con sus pactos con Vox.
La ministra ha respondido así al senador del GPP por Balears, Miquel Jerez, que ha exigido explicaciones técnicas y políticas sobre el funcionamiento del sistema telemático de protección, tras la brutal agresión perpetrada por un hombre, su ex pareja, el pasado 15 de febrero, en Sant Antoni a una mujer con orden judicial de protección en vigor.
En concreto, el dirigente popular ha preguntado a Redondo si sigue manteniendo que el dispositivo que debía proteger a la mujer agredida en Ibiza por su expareja funcionó correctamente. “Esa mujer creyó que el dispositivo no iba a fallar. Creyó que el tiempo jugaría a su favor. Pero aquella mañana el tiempo jugó a favor del agresor. El sistema se convirtió en una trampa”, señala Miquel Jerez, durante su intervención dirigida a la ministra.
El senador popular ha recordado que, tras la agresión, el Ministerio sostuvo que el sistema funcionó conforme al protocolo, pese a que la familia, el atestado policial y fuentes judiciales apuntan a irregularidades.
Ante ello, el senador ha afirmado que “no puede haber tres verdades distintas sobre un mismo hecho. O la pulsera funcionó o no funcionó. Esa es la cuestión de fondo que la ministra Ana Redondo debe aclarar con absoluta transparencia”.
Miquel Jerez ha explicado que hace pocos meses ya se conocieron incidencias técnicas que dejaron a mujeres expuestas a la voluntad de sus agresores. En aquel momento, “el Ministerio alegó en su descargo que eran fallos técnicos ya corregidos y negó la existencia de un problema estructural”, ha señalado el senador balear.
“Después de lo ocurrido en Ibiza, esa afirmación de que los fallos se corrigieron ya no puede darse por buena. Aquí solo caben dos posibilidades: o los problemas se corrigieron o no se corrigieron. Si se corrigieron, el sistema no podía fallar en el momento más decisivo. Y, al parecer, falló. Y si no se corrigieron, seguimos teniendo un fallo susceptible de mantener a mujeres desprotegidas”, ha manifestado.
Antes de concluir, Jerez ha afeado que la ministra de Igualdad ya ha sido reprobada en la Cámara Alta por su nefasta gestión con los reiterados fallos en las pulseras antimaltrato.
“Con toda sinceridad, creo que debería marcharse. La protección de las mujeres le queda grande. Pero no le pediré la dimisión. Será un empeño inútil. La dimisión es un acto de conciencia y de dignidad. Para dimitir hay que tener sentido del honor y ética pública. Dimite quien antepone la protección de las mujeres a su permanencia en el poder. Y usted no se encuentra en esos supuestos”, expone Jerez.
Tras la respuesta de la ministra en el Pleno, Miquel Jerez ha criticado que se intente trasladar la responsabilidad hacia las resoluciones judiciales: “La ministra afirma que las órdenes de alejamiento fijan distancias insuficientes. Aquí no estamos discutiendo si eran 100 metros o 200. Estamos hablando de que el sistema no funcionó ni siquiera con la distancia que había determinado el juez”, ha señalado.
“El funcionamiento técnico de las pulseras es responsabilidad del Gobierno, no de los jueces. Si la pulsera no generó una respuesta eficaz, el problema no es la orden judicial, es el sistema. No se puede culpar al Poder Judicial cuando lo que ha fallado es un mecanismo que depende directamente del Ministerio”, ha concluido, insistiendo en que la cuestión de fondo es la eficacia real de la protección en el momento decisivo.
Por último, Miquel Jerez ha denunciado la contradicción surgida en torno a la distancia de protección. “La ministra afirma que se solicitó una mayor distancia y que fue el juzgado quien la rechazó. Sin embargo, el propio órgano judicial lo ha negado. Cuando hablamos de la protección de víctimas de violencia, no puede haber relatos interesados. En la protección a las mujeres no cabe la mentira. No todo vale para permanecer en el cargo de ministra”, ha señalado.






