Antoni Marí i Muñoz, conocido como Toni Marí, ha fallecido hoy, 23 de marzo, a los 81 años en la ciudad de Barcelona, después de una vida dedicada a la literatura; una carrera brillante en el mundo de las letras que lo erigió como un tótem, tanto de la cultura ibicenca y catalana como de la nacional.
Nació en Ibiza el 20 de septiembre de 1944, realizó estudios de Filosofía y Letras y se especializó en Teoría del Arte. Ejerció como profesor de esta materia en la Universitat Autònoma de Barcelona (1979-1989).
Catedrático de Teoría del Arte en la Universitat Pompeu Fabra, sus libros le han supuesto premios tan prestigiosos como el de la Crítica Serra d’Or, el Ciutat de Barcelona, Premi Nacional de la Crítica, el Premi Nacional de Literatura de la Generalitat de Catalunya o el Prudenci Bertrana de novela, entre muchos otros. También era director de la colección de poesía Textos sagrados, de Tusquets Editors, una de las más prestigiosas de la editorial y de las letras en castellano.
Brillante ensayista, se caracterizó por «dignificar el género devolviéndole su condición literaria». Entre los libros que demuestran su maestría en el género están Euforió, esperit i naturalesa del geni (1979) y L’entusiasme i la quietud (1979), con los que logra un gran reconocimiento.
La recopilación de ensayos La voluntat expressiva (1988) y Formes de l’individualisme (1994) son dos de sus obras más aplaudidas.
Antoni Marí escribe paralelamente una breve pero intensa obra poética, con libros como Un viatge d’hivern (1989) o El desert (1997) o Tríptic des Jondal (2003).
También debe destacarse su obra narrativa, con El vas de plata (1991), El camí de Vincennes (1995) o Entspringen (2000).

Antoni Marí Muñoz es, además, hermano de Joan Marí Muñoz, conocido como Joan Murenu, fundador del mítico grupo UC.
«Una pérdida enorme para nuestra cultura»
Las muestras de condolencia dentro del mundo de las letras nacionales e ibicencas ya han comenzado a llegar.
Antonio Colinas, poeta que residió y trabajó en Ibiza durante dos décadas y que sigue manteniendo lazos y raíces con la isla, conoció muy bien a Toni Marí, al que no solo considera «un amigo entrañable» sino un «poeta, pensador y profesor excepcional». Afectado tras conocer la noticia, Colinas recuerda hoy con Noudiari las veladas en la casa payesa de Toni Marí en Sant Josep, «donde se alargaban las conversaciones bajo el algarrobo» y no solo con poetas de la isla «sino con figuras como Félix de Azúa y otros grandes escritores» del panorama nacional que pasaron por la isla y por su casa. Las palabras de Colinas recuerdan a uno de sus poemarios, Han vingut uns amics, donde se incluye un extraordinario poema con las ‘coordenadas’ para llegar hasta su casa, abierta a esos encuentros que no se olvidan. «Ha desaparecido un gran amigo», lamenta Colinas.
El poeta ibicenco Ben Clark, afectado por la pérdida de toda una referencia para él, comenta a Noudiari que la muerte de Toni Marí «es una pérdida enorme para nuestra cultura». «No solo fue un pensador y poeta de primer nivel, sino también alguien que contribuyó decisivamente a la poesía contemporánea al poner en marcha una de las colecciones más importantes, la Serie Nuevos Textos Sagrados de Tusquets Editores. Como creador ibicenco, siempre recibí de él apoyo e interés, algo que valoro profundamente. Lo echaremos mucho de menos», concluye en conversación con este medio.
El poeta Francisco Ferrer Lerín suma en redes sociales a las condolencias: «Ha muerto mi gran amigo Antoni Marí Muñoz (Ibiza, 1944), poeta, ensayista, profesor. Gracias a él Tusquets Editores me abrió las puertas», subraya, reforzando la idea de la generosidad del poeta con su entorno literario. Ferrer Lerín también ha compartido una fotografía de juventud de Marí:

El músico ibicenco de trayectoria internacional, Miguel Roig-Francolí, recuerda que Toni Marí estuvo unos años de profesor de literatura en el Instituto Santa María: «No estoy seguro de cuántos años fueron, pocos, pero fue alrededor de 1968-70. Él y Llanos Lozano fueron dos profesores que tuvieron un gran impacto en la formación intelectual, crítica, humanística y humana de una generación de jóvenes ibicencos, yo entre ellos». «Su forma de enseñar no era solo en el aula (donde eran brillantes docentes), sino a través de la proximidad personal. Se abrían como amigos, te escuchaban y aconsejaban, y en múltiples ocasiones estuve en las casas de ambos. Fueron personajes esenciales en nuestro espacio educativo, académico y personal. Descansa en paz, Toni».
Una obra amplísima
A los títulos ya citados se suman otros libros fundamentales como De Amore. L’amor a la literatura d’Occident (1991) y El sagrat en l’art (1994), así como Dictados y sentencias (1999), una selección de aforismos de Maria Zambrano. En 2004 publicó La vida dels sentits, volumen que reúne décadas de reflexión sobre literatura, música, pintura y filosofía, y en 2011 editó Matemática tiniebla, con textos críticos sobre poetas modernos como Poe, Baudelaire, Mallarmé, T. S. Eliot o Valéry.
Antoni Marí escribe paralelamente una breve pero intensa obra poética, con libros como Un viatge d’hivern (1989) —con el que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica—, El desert (1997), galardonado con el premi Cavall Verd, o Tríptic des Jondal (2003), volumen que reúne tres décadas de creación poética (El preludi, Un viatge d’hivern y El desert) en una búsqueda lírica de raíz intelectual y metafísica. Sus inicios en la poesía se remontan a Variacions sobre un tema romàntic (1978), escrito junto a Francesc Parcerisas.
También debe destacarse su obra narrativa, con El vas de plata (1991), obra reconocida con el Premi de la Crítica Serra d’Or y el Premi Ciutat de Barcelona; El camí de Vincennes (1995), distinguida con el Premi de la Crítica Serra d’Or y el Premi Prudenci Bertrana; o Entspringen (2000).
Su actividad intelectual se extendió más allá de la escritura: impartió conferencias y cursos en universidades de París, Roma, Múnich y Praga sobre arte, estética y cultura occidental. Su obra ha sido traducida al castellano, gallego, francés, portugués, italiano y alemán, tal y como destaca también la Enciclopèdia d’Eivissa i Formentera.
Asimismo, participó activamente en el ámbito artístico con prólogos para exposiciones —como las dedicadas a Tur Costa y Leopoldo Irriguible en “Sa Nostra” d’Eivissa— y en iniciativas como “La pintura com la poesia. Proposta per a un encontre” en Palma. Sus poemas fueron incluidos en la antología Deu poetes d’ara (1996), editada por Dolors Oller.
En el año 2000 fue distinguido con la medalla de la Orden al Mérito Civil, concedida por el rey Joan Carles a propuesta del entonces ministro Abel Matutes.






