La presidenta de Pimeef Construcción, Consuelo Antúnez, ha advertido del crecimiento del intrusismo en el sector de la construcción en Ibiza, una problemática que, según denuncia, genera competencia desleal y deja en desventaja a las empresas que cumplen con la normativa.
Antúnez enmarca esta situación dentro de un fenómeno más amplio en Ibiza: “El intrusismo se está extendiendo cada vez más y no es algo exclusivo de la construcción”, señala.
En el caso concreto de su sector, explica que parte del problema está vinculado a trabajadores en situación irregular y a empresas o particulares que operan fuera del sistema legal. “Las empresas que cumplimos la normativa tenemos que asumir controles, prevención de riesgos y numerosos requisitos legales. Eso hace muy difícil competir con quienes no cumplen nada de eso y pueden ofrecer precios mucho más bajos”, afirma.
La presidenta reconoce que existe una demanda real por parte de ciudadanos que, ante el elevado coste de las obras regladas, optan por alternativas más económicas al margen de la legalidad. “Sí, lo sabemos”, admite, en referencia a quienes recurren a estos servicios irregulares.
Sin embargo, uno de los puntos más críticos que denuncia Antúnez es el enfoque de las inspecciones. Según explica, aunque desde las pymes se trasladan denuncias cuando detectan irregularidades, en la práctica los controles se centran principalmente en las empresas legales.
“Las inspecciones suelen dirigirse a quienes estamos registrados y visibles, que somos precisamente los que cumplimos”, señala. A su juicio, esto responde a una cuestión de facilidad: “Es más sencillo revisar a quien ya está dado de alta que detectar a quien trabaja al margen del sistema”.
Como ejemplo, apunta a situaciones visibles en pleno centro de la ciudad, donde —según indica— han podido verse obras con andamios que no cumplirían la normativa vigente. “Eso hace pensar que tampoco se están cumpliendo otros requisitos, pero no siempre se inspeccionan estas situaciones”, lamenta.
Para Antúnez, el problema de fondo es que los verdaderos focos de economía sumergida quedan fuera del radar de control: “Quienes deberían ser objeto prioritario de inspección son los que no figuran en ningún registro y operan fuera de la legalidad”.
Desde Pimeef Construcción insisten en la necesidad de reforzar los mecanismos de control sobre estas actividades irregulares para garantizar la seguridad, la calidad de las obras y una competencia justa en el sector.






