Las lluvias de este invierno han dejado una pregunta en el aire en Ibiza y Formentera: ¿hay más alergias esta primavera? La respuesta, según explica el otorrinolaringólogo del Hospital Can Misses, el doctor Juan Carlos Amor, no es tan simple. Pero sí hay algo claro: el clima —y especialmente su cambio progresivo— está modificando el comportamiento de las alergias en las Pitiusas.
Lejos de ser un fenómeno puntual, lo que este especialista observa es una tendencia a largo plazo que afecta tanto a la duración como a la intensidad de los síntomas. «No debemos olvidarnos solamente de que hay lluvias, de que hay sol, sino que también hay que reconocer que estamos viviendo un cambio climático», advierte Amor.
Ante esa realidad, Noudiari ha recogido en una conversación con el doctor de Can Misses algunos de los puntos clave a tener en cuenta en cuánto a las alergias por vías aéreas superiores en Ibiza y Formentera.
Un invierno lluvioso… pero no decisivo
Aunque pueda parecer lógico pensar que más lluvias, como las de este invierno en las Pitiusas, equivalen a más polen y, por tanto, más alergias, el doctor Amor matiza esta relación.
La meteorología influye de forma clara en la polinización de plantas y árboles, pero no se puede atribuir a un solo invierno un aumento significativo de casos. “No se puede decir que este año haya más pacientes alérgicos o que estén peor solo por las lluvias”, explica.
Sin embargo, sí hay una realidad más amplia: el clima está cambiando, y con él, los ciclos naturales. Las plantas polinizan antes y durante más tiempo, lo que alarga la exposición de la población a los alérgenos.
Una primavera más larga que en la península
Ibiza tiene una particularidad que la diferencia de otras zonas peninsulares: su “primavera” dura más tiempo.
Este clima más templado provoca que especies como las gramíneas o ciertos árboles mantengan su periodo de polinización durante más semanas que en la península. “Aquí las temporadas tipo primavera se alargan, y eso hace que el tiempo de exposición al polen también sea mayor”, señala el especialista. Ocurre con árboles como la poa o ciertas malas hierbas.
El resultado es que las personas alérgicas pueden experimentar síntomas durante periodos más prolongados.
El olivo, uno de los principales enemigos
Entre los alérgenos más habituales en Ibiza, el más destacado es el polen del olivo (olea), que encabeza las pruebas diagnósticas.
Pero no es el único. También generan problemas:
- El pino
- El plátano de sombra (muy presente en algunas carreteras, como en la entrada a Sant Antoni)
- Las gramíneas, especialmente las que crecen de forma espontánea en cunetas y márgenes
Además, hay plantas menos conocidas pero muy problemáticas, como la parietaria, que crece en muros y zonas urbanas y tiene un alto potencial alergénico.
Ácaros: alergia durante todo el año
Si hay un factor diferencial en Ibiza, no está solo en el polen, sino en los ácaros del polvo.
“El clima de Ibiza es el reino de los ácaros”, resume el doctor Amor. La combinación de humedad y temperaturas suaves durante todo el año crea un entorno ideal para estos microorganismos.
A diferencia del polen, que es estacional, los ácaros provocan síntomas persistentes:
- Congestión nasal continua
- Estornudos frecuentes
- Sensación de “catarro” que no desaparece
Y su presencia puede aumentar en inviernos más templados o húmedos, como el de este año.

Síntomas que van más allá de la nariz
Las alergias respiratorias suelen comenzar como una rinitis —inflamación de la nariz—, pero pueden ir más allá.
Los pacientes suelen presentar:
- Congestión nasal prolongada
- Picor de ojos y lagrimeo
- Estornudos repetidos
En casos más avanzados, puede haber afectación pulmonar:
- Bronquitis
- Asma alérgica
- Sensación de fatiga o “pitos” al respirar
Por eso, los especialistas insisten en no banalizar los síntomas cuando se prolongan en el tiempo.
Más diagnósticos, ¿más alergias?
En los últimos años se ha detectado un aumento progresivo de pacientes alérgicos en Ibiza y Formentera. Sin embargo, no necesariamente significa que haya más casos en términos absolutos.
“Probablemente se está diagnosticando más”, explica Amor. La mayor conciencia de la población y la mejora en las pruebas diagnósticas hacen que más personas consulten y obtengan un diagnóstico.
Aun así, en el Hospital Can Misses se atienden ya entre 50 y 60 pacientes al mes solo en tratamientos con vacunas para alergias moderadas o graves, con miles de casos acumulados.
¿Se pueden prevenir las alergias?
La clave principal es evitar el contacto con el alérgeno, aunque no siempre es fácil. En el caso de los ácaros, sí existen medidas eficaces:
- Evitar alfombras y textiles que acumulen polvo
- Lavar la ropa de cama a 60 grados
- Usar fundas antiácaros en colchones
- Utilizar aspiradores con filtros especiales
- Ventilar adecuadamente y mantener limpieza constante
Incluso el uso de mascarilla puede ayudar en tareas como limpiar o en ambientes con mucho polvo.
En el caso del polen, la prevención es más compleja, aunque el doctor Amor explica que pueden ayudar:
- Filtros de aire en el coche
- Evitar zonas con alta concentración de vegetación en momentos críticos
Cuándo acudir al médico
No todos los casos requieren atención especializada inmediata, pero hay un criterio claro: la calidad de vida. Si los síntomas:
- Impiden dormir bien
- Afectan al trabajo o la vida diaria
- Se prolongan durante semanas
Lo recomendable es acudir primero al médico de cabecera. A partir de ahí, se pueden realizar análisis y, si es necesario, derivar al especialista.
El especialista podrá realizar pruebas más específicas, y valorar tratamientos como las vacunas alérgicas, que pueden modificar la evolución de la enfermedad y prevenir complicaciones como el asma.
¿Se puede desarrollar alergia de adulto?
Sí. Aunque existe un componente genético, la alergia no aparece de forma repentina, sino tras un proceso de sensibilización progresiva.
La exposición continuada a un alérgeno hace que el sistema inmunitario reaccione cada vez más intensamente, hasta que aparecen los síntomas.
Por eso, una persona puede empezar a tener alergia en la edad adulta, incluso si nunca antes había tenido problemas.

Urbanismo y alergias: una decisión clave
El doctor Amor lanza también un mensaje a las instituciones: la planificación urbana y del paisaje puede influir en la salud.
Antes de elegir qué árboles o plantas se utilizan en calles y carreteras, recomienda consultar datos de salud pública sobre alergias en la población.
“Hay especies que evitaría, como el plátano de sombra, y apostaría por otras menos alergénicas”, señala.
Una decisión aparentemente estética puede tener un impacto directo en la calidad de vida de miles de personas.
Una llamada a la prevención
El mensaje final de los especialistas es claro: no normalizar los síntomas.
Cuando la congestión, los estornudos o el picor se vuelven persistentes, es importante consultar. Detectar a tiempo una alergia no solo mejora el día a día, sino que puede evitar problemas respiratorios más graves en el futuro.
En un contexto de cambio climático y con un entorno como el de Ibiza, donde la primavera se alarga y la humedad es constante, entender las alergias ya no es solo una cuestión individual, sino también de salud pública.






