Las penas de cárcel a las que suelen ser condenados los patrones de las pateras que realizan la travesía furtiva desde Argelia hasta Formentera o Ibiza suelen superar casi siempre los dos años y medio de cárcel y en algunos casos llegan a los cinco. Es habitual que cuando son condenados ya lleven en prisión provisional entre seis meses y un año.
Algunas veces, también, las penas de prisión suelen ser conmutadas por la expulsión del país por el tiempo de la condena.
Como excepción existe al menos el caso de un patrón que en la audiencia previa quedó en libertad, después de haber pasado -eso sí- casi un año en prisión provisional. Fue porque varios factores jugaron en su favor, pero sobre todo porque la Fiscalía modificó sus conclusiones preliminares al tomar en consideración que el acusado había decidido patronear la patera con el fin de alcanzar “una vida mejor”.
Con ese argumento el joven patrón y la Fiscalía pactaron una condena de dos años de cárcel y pudo quedar libre tras los 12 meses de prisión provisional, y gracias también a que no tenía antecedentes.
En otro juicio, el pasado mes de abril, otro patrón declaró durante la vista, como unos meses antes hizo el otro acusado, que también él había actuado por la necesidad de procurarse una vida mejor y ayudar a su familia, pero esta vez no funcionó.
En esta ocasión la Fiscalía también modificó sus conclusiones y añadió que “el acusado realizaba los hechos para procurarse
condiciones de vida más favorables para su familia y para él», pero de nada le ha servido porque ha sido condenado a tres años y un día de cárcel, y si nada lo impide tendrá que cumplir la pena.
En ambos casos las sentencias están firmadas por la la Audiencia Provincial de Baleares.
Otro juicio esta semana
La Audiencia tiene previsto celebrar la próxima semana otro juicio contra dos jóvenes argelinos, ambos de 32 años, acusados de un delito contra ciudadanos extranjeros por patronear entre los dos una patera desde la ciudad de Tipassa hasta el sur de Ibiza, donde fueron interceptados.
En el escrito de acusación se dice que la embarcación, de 6 metros de eslora, con un motor de 115 caballos y sin ningún tipo de medida de seguridad, realizó el recorrido desde la ciudad de Tipassa hasta Ibiza en tan solo siete horas y con 17 personas a bordo.
La Fiscalía, de entrada, pide cinco años de cárcel.






