La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que el verano sea cálido, con temperaturas por encima de lo habitual, noches tropicales frecuentes y una elevada probabilidad de que haya una o varias olas de calor, ha explicado la delegada territorial del organismo en las islas, María José Guerrero.
En una rueda de prensa, la responsable de la Aemet en el archipiélago ha señalado que los pronósticos estacionales apuntan a un verano de 2026 similar al año pasado, que ya estuvo marcado por temperaturas superiores a lo normal, episodios de calor intenso y numerosas noches tropicales y tórridas.
Guerrero ha recordado que se considera noche tropical aquella en la que la temperatura mínima no baja de los 20 grados, mientras que alcanza la consideración de tórrida cuando el termómetro no desciende de los 25 grados, unas condiciones que dificultan especialmente el descanso nocturno.
La delegada ha precisado que las temperaturas difundidas por la Aemet se registran a la sombra y en espacios despejados, por lo que en entornos urbanos, especialmente en el centro de las ciudades, los valores pueden ser aún más elevados debido al llamado efecto de «isla de calor».
Aunque la Aemet no puede precisar cuántas olas de calor se producirán este verano, Guerrero ha considerado probable que se registren una o varias, como ya ocurrió en años anteriores, cuando Baleares llegó a contabilizar hasta tres episodios de calor extremo en una misma temporada.
Respecto a las precipitaciones, la previsión apunta a un verano normal, con unos 92 litros por metro cuadrado acumulados entre junio y agosto, aunque la mayor parte de las lluvias podrían concentrarse en septiembre, mes para el que los modelos muestran una señal favorable a precipitaciones superiores a la media.
La delegada ha explicado que el verano comenzará bajo condiciones de estabilidad atmosférica, cielos mayoritariamente despejados, escasas precipitaciones y posibles intrusiones de polvo sahariano, mientras que a partir de la segunda mitad de agosto aumentará la probabilidad de tormentas intensas asociadas al calentamiento del mar Mediterráneo.
Una primavera muy cálida
En cuanto al balance de la primavera meteorológica, comprendida entre marzo y mayo, Guerrero ha destacado que ha sido «muy cálida» en el conjunto de Baleares, con una temperatura media de 15,8 grados, 0,7 grados por encima de la media climática.
La primavera ha batido además el récord de temperatura media de las máximas diarias en Mallorca y Menorca, mientras que abril fue especialmente cálido y mayo dejó registros propios del verano, con temperaturas que superaron los 35 grados en algunos puntos del archipiélago.
Entre los valores más destacados figura la máxima de 35,8 grados registrada el pasado 2 de junio en Sant Joan de Labritja, así como los 30,9 grados alcanzados en mayo en el aeropuerto de Menorca, la temperatura más alta registrada en ese mes desde que existen datos en esa estación.
La Aemet también ha constatado un aumento del número de noches tropicales respecto a años anteriores y un incremento de los episodios de niebla durante la primavera.
En materia de precipitaciones, la estación ha sido normal en el conjunto de Baleares, aunque con importantes diferencias entre islas.
Menorca ha tenido una primavera seca, con un 29 % menos de lluvia de lo habitual, mientras que Formentera ha sido muy húmeda, con precipitaciones un 60 % superiores a la media. Mallorca e Ibiza han registrado valores cercanos a la normalidad.
Sube la temperatura del mar
La delegada de la Aemet ha precisado que la temperatura media del mar durante la primavera se situó en 19,8 grados, un grado y medio por encima de los valores normales y la segunda más alta registrada desde el año 2000.
Guerrero ha comentado que si el verano fuera más cálido de lo habitual, el mar también mantendrá temperaturas superiores a la media durante los próximos meses.
Según ha explicado, la elevada temperatura del mar constituye uno de los ingredientes que favorecen la formación de tormentas intensas a finales del verano y principios del otoño.
A partir de la segunda mitad de agosto es el periodo en el que suelen darse estas situaciones en Baleares.
EFE






