La crisis de la vivienda continúa marcando la realidad social de Ibiza y Formentera. Así lo refleja la Memoria 2025 de Cáritas Diocesana, que sitúa las dificultades para acceder a un alojamiento digno como el principal factor que empuja a cientos de familias hacia la exclusión social y condiciona el resto de problemas que atiende la entidad.
Durante el pasado año, Cáritas acompañó a 2.858 personas pertenecientes a 2.106 hogares, reforzando tanto la cobertura de necesidades básicas como los itinerarios de inserción social y laboral. La entidad subraya que el problema residencial, ya puesto de manifiesto por el informe Foessa presentado en enero de 2025, sigue «abocando a la exclusión o a la expulsión directa de la isla», obligando a redoblar los esfuerzos de atención.
La memoria destaca que el encarecimiento del acceso a la vivienda repercute directamente en la alimentación, el empleo, la estabilidad familiar y la salud mental de las personas atendidas. En este contexto, recuerda que el informe Foessa cifró en 32.000 las personas que viven en situación de exclusión social en Ibiza, al tiempo que advertía del aumento de la integración precaria y de la reducción de la población con una situación plenamente integrada.
Más ayudas económicas y acompañamiento
El programa de Acogida, puerta de entrada a los servicios de Cáritas, atendió durante 2025 a 1.499 personas pertenecientes a 980 hogares. Además de la escucha y el acompañamiento social, la entidad concedió más de 25.500 euros en ayudas económicas directas, con el objetivo de facilitar procesos de recuperación personal y autonomía.
La atención residencial también mantuvo un importante volumen de actividad. El centro de acogida Natzaret, destinado a mujeres víctimas de violencia, mujeres embarazadas sin recursos y madres con menores que necesitan alojamiento temporal, acogió a 42 personas de 24 unidades familiares, entre ellas 17 menores y dos mujeres embarazadas, registrando más de 6.000 pernoctaciones durante el año.
Por su parte, el programa para personas sin hogar acompañó a 195 usuarios, sirviendo más de 30.000 menús y ofreciendo ayudas para medicamentos, documentación y otros gastos básicos, siempre dentro de procesos individualizados orientados a la reinserción social.
83.000 kilos de alimentos repartidos
La cobertura de necesidades básicas sigue siendo uno de los pilares de la acción de Cáritas. Durante 2025 distribuyó más de 83.000 kilos de alimentos, valorados en alrededor de 300.000 euros, destinados a una media de 280 familias cada mes entre las parroquias y los servicios diocesanos.
A esta labor se suman cerca de 20.000 desayunos servidos y las ayudas económicas complementarias destinadas a cubrir gastos esenciales.
En el ámbito del empleo, la organización acompañó a cerca de 500 personas mediante programas de orientación laboral, formación, intermediación y búsqueda activa de trabajo. La memoria señala que, aunque el paro ha descendido y los salarios han aumentado, la elevada estacionalidad y el fuerte incremento del coste de la vida hacen que muchas personas con empleo continúen viviendo en situación de precariedad.
Infancia y juventud, especialmente afectadas
La memoria también pone el foco en los menores y los jóvenes. El centro socioeducativo Betania atendió durante el año a 473 personas, ofreciendo refuerzo escolar, actividades educativas y formación para adultos en el barrio de Cas Serres.
Cáritas recuerda que, según los datos del informe Foessa, el 28% de los niños y niñas de Ibiza vive en situación de exclusión, una proporción tres veces superior a la de la población adulta. Entre los jóvenes de 30 años, uno de cada cuatro sufre inestabilidad laboral y enormes dificultades para acceder a una vivienda, una realidad que la entidad considera una «brecha generacional» que condiciona su futuro.
Más reciclaje textil y nuevas instalaciones
Entre los hitos del año figura la inauguración de las nuevas instalaciones de Can Pep Xico, que permitirán centralizar parte de la actividad administrativa, el área de empleo y la empresa de inserción vinculada al reciclaje textil.
Precisamente esta empresa gestionó durante 2025 un total de 377.215 kilos de ropa usada, cerca de un 20% más que el año anterior. Además, la tienda Moda Re vendió unas 9.000 prendas, cuyos ingresos se reinvierten en los programas de inserción laboral.
La memoria también recoge la labor desarrollada con personas internas en el centro penitenciario, donde se atendió a más de un centenar de reclusos, así como el trabajo de las Cáritas parroquiales, que acompañaron a 656 personas pertenecientes a 434 hogares.
Un llamamiento a afrontar el problema de la vivienda
El obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas, subraya en la presentación de la memoria que el informe Foessa ha confirmado que el encarecimiento de la vivienda constituye hoy «la principal causa de exclusión social» en la isla y considera que debería convertirse en una prioridad para las administraciones públicas.
Desde Cáritas insisten en que su labor va mucho más allá de la asistencia material. La organización defiende que la acogida, el acompañamiento y la promoción de la autonomía deben ir unidos a políticas que permitan garantizar el acceso a una vivienda digna, condición que consideran imprescindible para frenar el aumento de la exclusión social en Ibiza y Formentera.






