Francisco Vilás, conocido médico y empresario de Ibiza al frente del Grupo Policlínica, ha hecho público hoy un informe sobre la contaminación por metales pesados detectada en el entorno del aparcamiento de Es Pratet, junto a la zona protegida de Ses Feixes de Vila.
«La gravedad de los hechos recogidos en el informe pericial exige información pública, transparencia y una actuación urgente por parte de las administraciones competentes», remarcan en un comunicado.
En este sentido, Vilás ha presentado hoy mismo ante la Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático del Govern de las Illes Balears una ampliación de la denuncia ambiental presentada con anterioridad, el 11 de marzo de 2026, frente a las empresas que gestionan el aparcamiento de Es Pratet de Vila y, subsidiariamente, frente al Ayuntamiento de Ibiza.
«Dicha actuación se realiza al amparo del artículo 22 y concordantes de la Ley 27/2006, así como de la Ley 7/2022 y la Ley 8/2019, en defensa de la legalidad ambiental y ante la existencia de contaminación grave del suelo, del subsuelo y de la calidad de las aguas subterráneas, conforme a los resultados recogidos en el informe pericial aportado al expediente», argumenta.
Para ello ha aportado un informe pericial redactado y evaluado por una Doctora en Tecnologías Industriales, Ingeniera Agrónoma, Graduada en Ingeniería Civil e Ingeniería Técnica de Obras Públicas, especialidad Hidrología, de fecha 15 de mayo de 2026, que analiza la situación del suelo, el subsuelo y las aguas subterráneas en la zona donde, desde 2010, se desarrolla la actividad de aparcamiento de Es Pratet.
Dicho informe pericial constata que el emplazamiento presenta signos relevantes de contaminación ambiental.
La zona, colindante con Ses Feixes de Vila, espacio reconocido por sus valores ambientales, patrimoniales y paisajísticos, «se encuentra afectada por vertidos de tierra, escombros y distintos tipos de residuos, así como por alteraciones físicas, químicas y biológicas del terreno», según sostiene el informe.
El informe acredita la existencia de contaminación metálica y alteración química detectable.
En este sentido, los análisis realizados mediante metodología ICP-MS, «la técnica más objetiva, precisa y sofisticada hoy en día para cuantificar las trazas metálicas en el suelo, han identificado concentraciones relevantes de metales pesados».
«Especialmente grave resulta la presencia de plomo, con una concentración de 36,0 mg/kg, muy por encima del valor de referencia de 5 mg/kg», alertan.
Y recuerdan que el plomo es un metal tóxico acumulativo que puede afectar al sistema nervioso, los riñones, el sistema cardiovascular y el sistema hematopoyético.
«Su presencia resulta especialmente preocupante cuando puede afectar a niños y mujeres embarazadas, ya que una exposición prolongada puede incidir en el desarrollo neurológico y cognitivo infantil», remarcan.
Además del plomo, el informe recoge valores elevados de otros metales, como cromo, cobre y zinc, así como presencia detectable de cadmio y una concentración moderada de níquel.
«La combinación de estos elementos evidencia una situación de contaminación del suelo, del subsuelo y de las aguas, con riesgo ecológico crónico y afectación progresiva a la zona húmeda protegida de Ses Feixes», denuncian.
«El aparcamiento de Es Pratet ocupa aproximadamente 25.000 m² de asfalto y lleva más de 16 años funcionando en este entorno. Según el informe pericial, el paso del tiempo está contribuyendo a la degradación ambiental del emplazamiento y a una afectación progresiva de la zona húmeda colindante», afirman.
En el escrito presentado, Francisco Vilás considera que esta situación «no puede ser ignorada».
Ibiza «no puede permitirse mirar hacia otro lado ante la existencia de contaminación por metales pesados junto a un espacio natural protegido y cuando, además, puede existir un riesgo para las personas», alertan.
Por ello, solicita públicamente a las administraciones competentes, y en particular al Ayuntamiento de Ibiza, que actúen con urgencia.
«Resulta necesario que se inicien de inmediato todas las actuaciones de supervisión, control, fiscalización y verificación ambiental que sean necesarias para determinar el alcance total de la contaminación y adoptar las medidas de prevención, protección y restauración ambiental que correspondan», avanzan.
Asimismo, consideran imprescindible comprobar el cumplimiento de la normativa aplicable, especialmente la Ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, y el Real Decreto 9/2005, sobre actividades potencialmente contaminantes del suelo y criterios para la declaración de suelos contaminados. «Ante una alerta ambiental de esta gravedad, la respuesta de las instituciones debe ser inmediata, transparente y eficaz», concluye.





