La bahía de Portmany ha sido escenario este sábado de una jornada histórica con la celebración del XXV Día de la Piragua, una de las citas más emblemáticas del piragüismo ibicenco. Un total de 92 palistas se han echado al mar en un día radiante para completar la travesía organizada por el Club Nàutic Sant Antoni (CNSA), enmarcada en el programa de las Fiestas Patronales de Sant Bartomeu.
Los participantes se concentraron a las 9:00 horas en las instalaciones del club, donde antes de la salida asistieron a un taller de esquimotaje —la técnica tradicional esquimal para adrizar la piragua tras un vuelco— impartido por Arturo Fernández (Ibiza Kayak) y el aficionado Antonio Aranguren. Una hora más tarde, la flota tomó la salida rumbo a es Salt d’en Portes, junto al Aquarium de es Cap Blanc, completando el recorrido de regreso al CNSA hacia las 12:30 horas.
La jornada de hermanamiento concluyó en el hangar del Área Deportiva con el habitual sorteo de regalos cedidos por patrocinadores. Los galardones principales, dos unidades de paddle surf con kit de kayak, recayeron en Laura Valentina Pineda (dorsal 84) y Marc Cardona (dorsal 37).
El evento también premió la creatividad con galardones a los mejores disfraces:
- Categoría infantil: Iria Gómez.
- Categoría adulto: Toni Vingut y Yenit Paola.
- Kayak mejor caracterizado: Davinia Martínez y Aitor Torres.
Un evento ‘Zero Plastic’ y respetuoso con la posidonia
Fiel a su compromiso medioambiental, la actividad exigió el uso obligatorio de envases reutilizables e instaló dispensadores de agua para rellenar cantimploras, consolidándose como un evento ‘Zero Plastic’. Asimismo, se aplicaron medidas de protección de la biodiversidad, como la reducción de ruido, la prohibición de fondear sobre praderas de posidonia y el respeto al entorno protegido como ZEPA y Reserva Natural.
Un cuarto de siglo de historia
El Día de la Piragua nació el 6 de agosto de 2000 de la mano de Pepín Valdés y Neus Mateu, entonces delegado y técnica de la sección del CNSA, quienes hoy han vuelto a remar como vienen haciendo desde la primera edición (que reunió a 60 personas entre Caló des Moro y Cala Salada).
A lo largo de sus 25 ediciones, la cita solo se ha interrumpido en dos ocasiones: en 2008 por las obras del club y en 2020 debido a la pandemia. Su récord histórico se sitúa en la XV edición (2014), cuando llegó a congregar a 178 deportistas en la bahía sanantoniense.








