Cala Saladeta se ha convertido este domingo en el escenario de una concurrida protesta ciudadana contra la saturación turística. La Associació Joves d’Eivissa ha organizado en este icónico enclave del litoral de Sant Antoni su Xindriada Popular, un encuentro reivindicativo en el que se ha leído un contundente manifiesto para denunciar que la isla «está al límite» como consecuencia directa del modelo turístico imperante.
Durante la lectura del manifiesto, los convocantes han puesto el acento en el impacto de la masificación en el día a día de los residentes, especialmente de la población joven. Según han denunciado, mientras la oferta de lujo continúa creciendo en la isla, los costes de la vivienda, la alimentación y la vida cotidiana se han elevado a niveles «prácticamente inasumibles».
Los jóvenes han criticado duramente que «cualquier rincón con potencial turístico se masifique» y han alertado de la pérdida de identidad y arraigo en la isla. En este sentido, han afirmado que la cultura y la lengua ibicencas se han visto «directamente expulsadas de los espacios públicos, exhibidas solo como atracción turística en días concretos», al tiempo que han acusado a las instituciones públicas de «dar la espalda a la historia e identidad insular».
El colectivo ha justificado la elección de Cala Saladeta como una acción directa para la «recuperación del espacio público», al manifestar que están «hartos de no poder disfrutar de las playas y calas, como hacen los guiris». Con un tajante «¡Ya está bien de ceder espacios a visitantes atraídos por un modelo turístico que no es sostenible!», la asociación ha concluido su intervención asegurando que «ha llegado el momento de decrecer».
El respaldo del ecologismo insular
La movilización ha contado con el apoyo explícito del grupo ecologista GEN-GOB, entidad que ha suscrito al cien por cien los argumentos leídos en la cala. Desde el colectivo medioambiental han celebrado que sea la juventud ibicenca la que tome la iniciativa para reclamar un modelo insular alternativo.
«Desde el GEN-GOB compartimos estas reivindicaciones y celebramos que sean los jóvenes quienes tomen la palabra y reclamen un modelo de isla más sostenible, habitable y respetuoso con el territorio», han manifestado, sumándose al llamamiento para difundir el mensaje de la protesta ante la creciente preocupación social por el rumbo urbanístico y turístico de Ibiza.







brav@s…. limitar no és prohibir, però…. hi ha espai?