El arranque de la UD Ibiza en el Grupo 2 de Primera RFEF para la temporada 2026-27 no ha sido el esperado. El equipo celeste cayó derrotado por 3-2 en su visita al Antequera en un partido vibrante, repleto de goles y alternativas, pero donde la falta de contundencia inicial y una expulsión en la segunda parte acabaron por mermar las opciones del bloque insular.
La puesta en escena de la UD Ibiza no fue buena. El conjunto visitante saltó desajustado al césped de El Maulí y el Antequera lo aprovechó para asestar dos zarpazos casi consecutivos. En el minuto 9, Destiny culminó un rápido contraataque iniciado por Moi y asistido por Adrià Gené para abrir el marcador. Apenas cuatro minutos después, en el 13′, el propio Adrià Gené remató en el segundo palo un centro colgado por Bassèle para poner el 2-0.
Obligado por el guion y por la necesidad de meterse de lleno en el encuentro, el conjunto ibicenco reaccionó con determinación. La UD Ibiza dio un paso al frente y logró igualar el choque antes de la pausa. En el minuto 19, Iker Varela recortó distancias para firmar el 2-1. Poco después, en el minuto 36, Pedro Ortiz anotó el 2-2 con el que ambas escuadras se retiraron a vestuarios.
En la reanudación, con el choque equilibrado y los locales respaldados por su afición, el Antequera volvió a tomar ventaja. En el minuto 54, Julio Martínez remató de cabeza un centro enviado por Luismi desde la esquina para establecer el 3-2.
El momento definitivo del encuentro llegó en el minuto 60, cuando Curbelo vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a la UD Ibiza con diez futbolistas sobre el terreno de juego.
Con inferioridad numérica durante el último tercio del choque, las opciones de volver a equilibrar el marcador se diluyeron frente a un rival que supo gestionar su ventaja hasta el pitido final.
El inicio no ha sido el deseado para un proyecto confeccionado para luchar sin excusas por el ascenso a la categoría de plata.
Sin embargo, esto no ha hecho más que empezar: toca ajustar piezas, asimilar el manual del técnico y no arrugarse por un mal resultado en la primera jornada.





