Un vuelo de la compañía Jet2 que cubría la ruta entre el aeropuerto de Londres Stansted e Ibiza se ha visto obligado a desviarse de emergencia este lunes a París tras declarar una alerta general mientras volaba a 35.000 pies de altitud (unos 10.600 metros), según ha adelantado el portal especializado Rus Tourism News.
La aeronave, un Boeing 737-800 que había despegado del aeródromo británico pasadas las 8:10 horas con destino a la isla, transmitió en torno a una hora después de su partida el código de respondedor 7700 (squawk 7700), la señal internacional utilizada por la aviación comercial para notificar inmediatamente a los controladores aéreos una situación de emergencia a bordo.
Al recibir la alerta, los pilotos abandonaron su trayectoria hacia el sur de Europa y ejecutaron un giro de 180 grados sobre el norte de Francia para poner rumbo al aeropuerto de París-Charles de Gaulle. El control del tráfico aéreo dio prioridad absoluta al avión para realizar un descenso rápido, logrando tomar tierra en la capital francesa antes de las 11:00 horas.
Los equipos de emergencia en tierra del aeropuerto parisino se activaron y permanecieron en posición de alerta en la pista a la espera del aterrizaje como medida de precaución. En las primeras informaciones publicadas no consta que ninguno de los pasajeros ni los miembros de la tripulación hayan sufrido daños personales.
El código 7700 no especifica por sí mismo la naturaleza del incidente, ya que se utiliza para un amplio abanico de imprevistos que requieren atención prioritaria en el aire, desde fallos técnicos o mecánicos hasta emergencias médicas a bordo. Por el momento, la aerolínea no ha confirmado la causa que motivó la interrupción del viaje.






