Un mapa interactivo del Ministerio de Vivienda lo deja negro sobre blanco: en muchas zonas de España el alquiler es insostenible, y Ibiza y Formentera están entre las peores si lo comparamos con lo que se cobra aquí.
El visor recoge las llamadas “zonas tensionadas”, aquellas donde la vivienda pesa demasiado en el bolsillo. En las islas, el alquiler se lleva buena parte del sueldo medio, que ronda entre los 1.500 y los 2.000 euros (al final de la noticia te explicamos los salarios).
Que vivir de alquiler con un solo sueldo en Ibiza y Formentera es imposible, y que incluso compartiendo piso la cuenta es abultadísima, ya lo sabíamos. Lo nuevo es que ahora podemos verlo en un mapa y con datos: quien cobra 1.500 euros netos al mes y alquila a precio de mercado destina a la vivienda, como mínimo, la mitad de su nómina.
Los datos salen del visor del Sistema Estatal de Referencia de Precios de Alquiler, que calcula qué porcentaje del salario absorbe el alquiler mediano de cada zona. Ojo porque no funciona por municipios, sino por zonas dentro de ellos. Las más oscuras son las tensionadas, donde el alquiler medio supera el 30% del salario mediano, y Ibiza y Formentera aparecen en los tonos más intensos. Todos los mapas que ilustran esta noticia proceden de ese visor.

Con 1.500 euros, entre el 50% y casi el 90%
Con un sueldo de 1.500 euros, la carga del alquiler va del 50% en Sant Joan (750 euros de alquiler mediano) al 89,8% en Santa Eulària (1.347 euros).

Entre medias, una zona del municipio de Ibiza se sitúa en el 75,7% (1.136 euros), otra de Sant Josep en el 66,7% (1.000 euros) y Formentera en el 63,3% (950 euros).
En el caso de Formentera la muestra es de solo 11 pisos, así que es una cifra orientativa. Y conviene tenerlo presente: el visor se basa en unos cientos de viviendas, y la realidad es bastante peor de lo que refleja.

Con 2.000 euros, el alivio es relativo

Con 2.000 euros el esfuerzo baja, pero sigue siendo enorme: del 37,5% en Sant Joan al 67,35% en Santa Eulària. Otra zona de este municipio llega al 60,6%, y en dos zonas de Eivissa y Sant Josep el alquiler mediano se come justo la mitad del sueldo.

Sant Antoni aparece como uno de los lugares más “asequibles”, aunque con 2.000 euros el alquiler sigue absorbiendo el 41% de los ingresos.

Un detalle importante: el visor usa el alquiler mediano, es decir, la mitad de los pisos cuesta menos y la otra mitad más. En el cuarto de viviendas más caras, los importes son todavía mayores.

Sin zona tensionada, no hay tope
La Ley de Vivienda de 2023 permite a las comunidades autónomas declarar zonas de mercado tensionado cuando el esfuerzo medio de los hogares supera el 30% de su renta o cuando los precios suben muy por encima del IPC. Los ayuntamientos pueden solicitarlo, pero la declaración corresponde a la comunidad.
Con ella, los contratos nuevos quedan sujetos a un límite de renta, se puede rebajar el umbral de gran tenedor y se accede a más financiación estatal para vivienda.
Sin embargo, Baleares no tiene ni una sola zona declarada tensionada. El Govern se ha opuesto. La presidenta, Marga Prohens, descartó de forma tajante limitar el precio del alquiler y llegó a decir que, si la medida funcionara, sería la primera en aplicarla. Tampoco permite que lo hagan los ayuntamientos. La consellera Marta Vidal defendió que el problema es la falta de oferta, que topar precios sería “un fracaso” y que la subida del 80% del alquiler en las dos últimas legislaturas es responsabilidad del anterior Govern.
El Ejecutivo balear sostiene además que el tope sacaría viviendas del mercado y que su ley de emergencia habitacional es una medida equivalente y más adecuada. En lugar de limitar precios, apuesta por la vivienda pública: ya ha anunciado acuerdos de cesión de suelo para 600 viviendas a precio limitado con los ayuntamientos de Ibiza y Santa Eulària, y un plan de choque de 228 millones para más de 1.200 pisos de protección oficial.
Mientras tanto, el mapa estatal incluye más de un centenar de municipios de Cataluña, además de zonas de Navarra, el País Vasco, Galicia y Asturias, donde sí se han declarado zonas tensionadas.
Decretos tumbados y medidas pendientes
El Congreso derogó el pasado 2 de octubre los reales decretos-ley 26/2026 y 27/2026, uno sobre la ampliación de la oferta asequible y otro sobre la estabilidad de los contratos de alquiler, con los votos en contra de PP, Vox y Junts. El Gobierno los volvió a aprobar el 6 de octubre con cambios, entre ellos un límite a la actualización anual de las rentas hasta finales de 2027. Ahora debe convalidarlos la Diputación Permanente, con las Cortes disueltas y elecciones convocadas el 29 de noviembre.
El Ministerio ya planteó que Ibiza y Formentera aprueben sus propias declaraciones “ante la inacción del Govern balear”. Lo cierto es que hay herramientas disponibles que no se están usando, mientras el alquiler sigue subiendo y los salarios se quedan atrás.
Cuánto se cobra realmente
El salario medio en Baleares ronda los 24.161 euros brutos al año, según el INE, que sitúa a la comunidad en sexto lugar por la cola en términos netos. Eso equivale, aproximadamente, a entre 1.350 y 1.400 euros al mes en 14 pagas, según la proporción bruto-neto que calcula Guía Fiscal para un sueldo de 25.000 euros brutos (1.412 euros netos mensuales).
En hostelería, el XVII Convenio fija salarios de entre 1.614 y 2.241 euros brutos al mes, lo que deja un neto de entre 1.321 y 1.760 euros. Son mínimos de convenio, no una media real.
Puedes consultar el visor en la web del Ministerio de Vivienda: https://www.mivau.gob.es/vivienda/alquila-bien-es-tu-derecho/serpavi






