Ibiza ha sido, junto con la Costa del Sol, uno de los dos epicentros de un dispositivo conjunto de Policía Nacional y Polizia di Stato italiana que ha desarticulado durante el verano varias bandas itinerantes dedicadas al robo violento de relojes de alta gama.
El balance total es de 34 detenidos, 28 robos con violencia esclarecidos y ocho grupos criminales identificados.
Uno de los golpes más importantes y espectaculares, como se puede ver en las cámaras de grabación, tuvo lugar en el aparcamiento exprés del aeropuerto de la isla.
Los agentes interceptaron allí a varios miembros de una célula cuando iban a embarcar hacia su país de origen. Llevaban un reloj valorado en más de 450.000 euros oculto entre las pertenencias de una de las integrantes del grupo.
En otra actuación, la Policía arrestó a un grupo a las puertas de una discoteca de la isla, después de que arrebatara un reloj de 50.000 euros.
Además, localizó en Ibiza a dos delincuentes que estaban en busca y captura por el robo violento de otro reloj, de 155.000 euros, cometido antes en Madrid.
Turistas por unos días
Según la Policía, algunas de las bandas viajaban a Ibiza haciéndose pasar por turistas y por periodos muy cortos. Regresaban a su lugar de origen inmediatamente después de cometer los hechos.
Operaban con un reparto estricto de funciones, con personas que hacían de ojeadores, a veces un hombre y una mujer, que localizaban a las víctimas en paseos marítimos, puertos deportivos, locales de ocio y aparcamientos. Otros eran los ejecutores, que arrebataban la pieza mediante tirón, y después contaban con conductores de motocicleta para acercarse y huir. Todo ello finalizaba con turismos de alquiler para el apoyo logístico y para sacar el botín de la isla.
Otras bandas tenían su base logística en Barcelona y se desplazaban de forma estacional a Ibiza y a la Costa del Sol.
La Policía las describe como especialmente violentas porque empleaban la técnica del mataleón (que es como una llave de arte marcial que deja sin sentido al agredido y golpeaban a las víctimas con cascos de moto. Para garantizar su impunidad usaban documentos falsos, matrículas dobladas o manipuladas con pegatinas, prendas para ocultarse y, en algún caso, un inhibidor de frecuencias.
Controles en puertos y aeropuertos
A finales de agosto las bandas intensificaron su actividad para aprovechar los últimos días de la temporada alta. Durante la segunda quincena de ese mes, los controles preventivos y las vigilancias en puertos y aeropuertos permitieron arrestar a otras 20 personas antes de que abandonaran las islas.
El dispositivo nació en enero, cuando la Policía Nacional creó un grupo operativo específico para coordinar la respuesta a este tipo de delincuencia a escala nacional e internacional.
La Policía subraya que la violencia de estos asaltos compromete la integridad física de las víctimas y afecta a la imagen y la seguridad de los destinos turísticos.
En el conjunto de la operación se han recuperado seis relojes de lujo, con tasaciones de entre 20.000 y más de 450.000 euros, y se ha entregado uno de ellos a una víctima.
También se han intervenido cinco vehículos (un turismo y cuatro motocicletas), 14 placas de matrícula fraudulentas (dos italianas y 12 españolas), cuatro documentos de identidad y permisos de conducir falsos, un inhibidor de frecuencias y varios teléfonos móviles.
Los 34 detenidos han pasado a disposición judicial. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.






