El atleta Dani Becerra ya está en la ciudad de Sídney (Australia), donde mañana afrontará uno de los maratones más duros del panorama internacional que, sin embargo, podría brindarle un momento inolvidable en su vida: colgarse la séptima estrella de los maratones más grandes del mundo.
Una medalla de siete puntas con la que Abbott World Marathon Majors premiará a los corredores que, como Becerra, ya se coronaron en Londres, Berlín, Chicago, Nueva York, Tokyo y Boston, y mañana lo hagan en Sídney. La cita será histórica porque este año el maratón australiano se ha convertido en el séptimo ‘Major’ del famoso calendario junto a los seis maratones mencionados.
Su ingreso en la serie mundial ha supuesto un gran espaldarazo para la competición y un nuevo desafío para Dani Becerra que, sin pensárselo dos veces, se ha cruzado medio mundo para vivir este día histórico junto a 35.000 runners llegados de 156 países.
Según avanzó AbbottWMM, de los 814 españoles (708 hombres 106 y mujeres) que a día de hoy han acabado las seis primeras maratones, solo 109 han registrado su participación en Sídney. Por tanto, solo un centenar de valientes serán los que mañana, con los primeros albores día, salgan a dar lo mejor de sí para ingresar en el selecto club ‘Seven Star’: ranking que recogerá los nombres y resultados de todos los corredores del mundo que hayan completado las siete pruebas.
Los datos de AbbottWMM sitúan a España como el sexto país del mundo con más aspirantes al nuevo título, solo superado por cinco países: Estados Unidos (813), Australia (298), Italia (168), China (163) y Reino Unido (153). Por debajo de España figuran otros grandes países como Canadá (108), México (105), Alemania (92), Países Bajos (84), Brazil (80), China (77), Japón (72) o Francia (65). Unas cifras que ponen de manifiesto la enorme afición que existe en nuestro país por el maratón y el crecimiento exponencial de los últimos años.
Becerra, que el pasado 21 de abril se convirtió en el primer ibicenco en lograr la medalla ‘Six Star’ tras acabar seis maratones en un año, vive las horas previas a la salida impaciente y desbordado por la ilusión: “Me siento como si fuera a correr mi primer maratón. Estoy loco por comenzar a disfrutar de cada kilómetro de esta maravillosa ciudad, todo lo que he visto me ha fascinado”, comentó.
Antes de alcanzar la meta en la bahía de Sídney, el corredor del Club Atletismo Ibiza deberá superar un circuito dificil muy debido a su perfil montañoso con casi 400 metros de desnivel positivo y 42 kilómetros con multitud de giros, “he visto que no es un maratón para correr rápido, hay tramos verdaderamente duros con cuestas kilométricas, pero creo que también puede ser divertido si te olvidas del crono y te centras en disfrutar un poco. El éxito es estar aquí, compartir y poder respirar este ambientazo”, explicó.
Y es que el objetivo de Becerra no es otro que descubrir mundo través del deporte y vivir las fuertes emociones que afloran con este tipo de pruebas, «los maratones son un revulsivo para mi cuerpo y mente. Me sirven de estímulo para salir de la zona de confort e intentar superarme sin miedo al fracaso«, explicó.
No obstante, el maratón de Sídney entraña dificultades más allá de sus particulares 42 kilómetros. Al hándicap del duro trazado hay que añadir el desgaste de un viaje de 24 horas hasta llegar a Australia y un jet lag severo con el que deberá lidiar en la competición, circunstancias desfavorables que a buen seguro harán mella en el cuerpo del maratoniano pero que difícilmente podrán doblegar su mentalidad y capacidad de sacrificio como ya ha demostrado en anteriores ocasiones.