El Class Bàsquet Sant Antoni abrió 2026 a lo grande. El equipo ibicenco sumó este sábado su novena victoria de la fase regular tras arrollar a domicilio al Sol Gironès Bisbal Bàsquet (59-82). Los isleños fueron una máquina casi perfecta y jugaron su mejor partido de la temporada, con el que sellaron su novena victoria liguera (la más cómoda) y se mantienen en la zona alta del Grupo Este de la Segunda FEB.
Los sanantonienses fueron la definición clara de un equipo. Todos los jugadores que tuvieron minutos supieron interpretar su rol, con Emil Stoilov como MVP del choque. El pívot internacional búlgaro acabó con un 20 de valoración, anotando 12 puntos y capturando 6 rebotes. Santi Paz, con 13 puntos, fue el máximo anotador de los isleños, pero Greg Gantt hizo daño desde el triple, Nikola Zizic aportó dígitos desde la pintura y Jeff Solarin tuvo muy buenos momentos en defensa. En los locales, Xavier Torrent (15 puntos y máximo anotador del duelo) y Nndami Okeke fueron los líderes. Pero se toparon con un Sant Antoni que volvió de vacaciones dispuesto a marcar territorio. A vencer y a convencer. Y así fue.
Los isleños jugaron una primera parte primorosa, la mejor de todo el curso. Todo un placer ver ese básquet. Secaron a su rival y, además, estuvieron muy acertados en ataque. La sinfonía del Class sonó a la perfección, con una escuadra implicada y enchufada en todo momento, como pedía su técnico en la previa del encuentro.
La salida de los ‘portmanyins’ fue frenética, con un 0-9 para comenzar que propició el tiempo muerto del bloque local. No sirvió de nada, porque en la reanudación Paz firmó un triple sobre la bocina para firmar el 0-12. Los catalanes estuvieron cinco minutos sin anotar, fruto de una gran defensa de los de Berrocal.
Una canasta de Torrent fue la que desatascó las cosas para los gironins, pero el Class siguió a lo suyo. Funcionó como una máquina perfecta. Paz anotó dos libres y Gantt sacó el rifle a pasear para conseguir dos triples consecutivos y establecer el 4-20. Espectacular. El cuarto se acabó cerrando con un incontestable 11-24 para los ibicencos, que lo estaban bordando.


El segundo cuarto comenzó con un 0-4 de salida para los visitantes, que establecieron una primera gran ventaja de 11-28. El Class no levantó el pie, pese a los intentos de Bernat Álvarez por mantener a flote a los suyos. Sin embargo, un mate de Stoilov dejó el marcador en 23-40. En el tramo final, cuatro puntos seguidos del búlgaro establecían una granítica renta de +23 (23-46). Con esa ventaja para los de Berrocal se llegó al descanso (25-48).
En el tercer acto, el Sant Antoni comenzó con brío y energía. La apisonadora era tal que, con dos libres de Blat, los pitiusos doblaron a su rival en el marcador (27-54). Pero entonces despertó el Sol Gironès, que se metió en el partido gracias a un parcial de 15-2 y con Torrent como su estilete anotador. Los catalanes se acercaron hasta el 42-56, pero el Class supo aguantar el chaparrón para acabar el cuarto 47-65.
El último acto tuvo poca historia. Los de Berrocal supieron interpretar muy bien lo que tocaba y sellaron el triunfo con autoridad y solidez.
Los pitiusos comenzarán la segunda vuelta el próximo sábado, recibiendo en el Pabellón de Sa Pedrera al Homs UE Mataró.








