El tatami de Santa Eulària des Riu se convirtió el pasado domingo en el epicentro del judo insular con la celebración del I Trofeo Jóvenes Promesas. Este encuentro deportivo, que nace con la vocación de impulsar el deporte base, logró reunir a más de 80 judocas en edad escolar, consolidándose desde su primera edición como una cita de importancia para las nuevas generaciones de este arte marcial.
El evento contó con una nutrida representación de los clubes más activos de la isla: el Gokyo Ryu, el Dojo Ibiza, el Samyd y el Judo J.L. Pollo. Todos ellos aportaron competidores de las categorías benjamín y alevín, quienes demostraron el alto nivel técnico que atraviesa la cantera ibicenca.
A pesar del carácter competitivo del trofeo, la jornada destacó por un ambiente ejemplar. Los combates fueron el escenario perfecto para poner en práctica los pilares fundamentales de este deporte: el respeto al rival, la disciplina, el compañerismo y la capacidad de superación.
Desde la organización han subrayado que el objetivo principal de este torneo no es solo el resultado deportivo, sino la formación integral de los jóvenes. «Este trofeo nace para reforzar valores esenciales que acompañarán a estos chicos y chicas en su crecimiento personal, fomentando la convivencia y el disfrute por encima de todo», señalan.
Compromiso con el deporte base
El éxito de participación y la fluidez con la que se desarrolló la jornada refuerzan el compromiso de los clubes locales con el desarrollo del judo desde las etapas más tempranas.
Tras las buenas sensaciones dejadas en esta edición inaugural, el I Trofeo Jóvenes Promesas apunta a convertirse en un referente anual para seguir dando visibilidad y apoyo a las futuras estrellas del judo balear.






