El partido oficial de baloncesto de la liga Interilles de la categoría junior que se estaba disputando hoy en el pabellón Juan Pablo II del Colegio Sa Real de Ibiza tuvo que ser cancelado en el tercer cuarto debido a la lluvia, que provocó chorros de agua cayendo sobre la pista. El problema no es nuevo: las instalaciones presentan «vergonzosas goteras» cada vez que llueve, denuncian seguidores de este deporte en la isla, un fallo que arrastra años sin solución, subrayan.
El Club Sa Real, que paga por el uso del pabellón, ha reclamado repetidamente la reparación del techo al centro educativo del mismo nombre, que es el responsable del mismo, sin obtener respuesta hasta la fecha, según han informado a este diario. La solución, según aficionados conocedores de esta situación y que hoy han presenciado lo ocurrido, sería relativamente sencilla: «impermeabilizar el techo del pabellón y reparar las filtraciones» que impiden el correcto desarrollo de los partidos.
Los mismos han lamentado «la mala imagen» que se llevan de Ibiza y sus instalaciones deportivas los clubes de Mallorca y Menorca que viajan a la isla y deben competir en pistas que, como esta, representan un auténtico peligro para la integridad física de los jugadores.
Lo peor de todo, siguen diciendo las mismas fuentes, «es que un grupo de 17 personas, entre deportistas y cuerpo técnico, que se han levantado de la cama a las cinco de la mañana para poder desplazarse y jugar su partido en Ibiza, casi se queda sin jugar un partido que, finalmente, no ha podido desarrollarse en su totalidad»:
Del mismo modo, indican que el club no tiene la culpa de este hecho, puesto que la responsabilidad de mantener la instalación deportiva en óptimas condiciones, como las que exige la Federación Balear de Baloncesto para la práctica de este deporte, es de la parte arrendadora, es decir, del centro educativo concertado de Sa Real, afirman.






