Con las presuntas “manzanas podridas” fuera del cesto, la UD Ibiza ha dado un paso al frente para reivindicar la calidad que siempre se le ha atribuido, pero que hasta ahora no había mostrado con claridad.
En una primera parte para enmarcar en el campo de uno de los equipos que aspiran al play-off, el Cartagena, los futbolistas dirigidos por Miguel Álvarez desplegaron un fútbol intenso y eficaz. Se marcharon al descanso con un marcador favorable de 1-2 y la sensación de que la ventaja podría haber sido incluso mayor, dadas las numerosas ocasiones generadas.
El primer tanto llegó pronto. En el minuto 11, Davo aprovechó el segundo rechace del portero local alojó el balón en la red, poniendo por delante a los insulares. Impulsado por su afición, el Cartagena reaccionó y, en el minuto 32, Ortuño igualó el encuentro con una buena definición.
Durante unos minutos, el equipo local dominó el juego, pero cuando más exigido estaba el Ibiza, llegó el segundo gol visitante. De nuevo Davo, en el minuto 37, volvió a batir al guardameta cartagenero. Antes del descanso, el Ibiza tuvo aún varias oportunidades de ampliar su ventaja, con disparos de Olmo y Davo y un cabezazo de José Albert.
La UD Ibiza mostró por primera vez, desde la llegada de Miguel Álvarez, destellos de juego fino y calidad. La receta, aparentemente sencilla para un plantel de la talla de los ibicencos, se basó en presión ordenada, precisión en el pase y claridad en la definición. La primera parte en Cartagonova dejó a un Ibiza distinto al que se había visto durante toda la temporada, con la sensación de que mantener este nivel podría catapultar al equipo hacia puestos más altos en la clasificación.
La segunda mitad sirvió para confirmar la mejoría. En el minuto 57, Fran Castillo remató a la red un centro medido, raso y perfecto de Bebé desde la izquierda, estableciendo el 1-3 en el luminoso. Para redondear la victoria, el recién llegado Svensson cerró el marcador desde el punto de penalti, 1-4.
Con este triunfo, la UD Ibiza deja atrás la mala racha y abre una nueva etapa llena de expectativas. Ahora, solo resta que el buen juego y las victorias se mantengan para que la afición vuelva a confiar plenamente en el proyecto y sueñe con metas más ambiciosas.






