Un grupo de voluntarios encabezado por el conocido activista medioambiental y ‘caza serpientes’ australiano Dean Gallagher ha instalado este jueves una trampa para serpientes en la zona de Sa Pedrera de Cala d’Hort, en Sant Josep, Ibiza, con el objetivo de intentar capturar un ejemplar de gran tamaño que fue visto recientemente por excursionistas en el lugar.
La alerta saltó hace apenas dos días, cuando un senderista que caminaba por la zona se encontró cara a cara con una serpiente de dimensiones poco habituales en la isla.
El testimonio fue acompañado por un reel publicado en la cuenta de Instagram Ibiza Sin Filtro, que rápidamente se hizo viral. Las imágenes fueron compartidas también por otras páginas populares como Exponiendo Ibiza, generando un intenso debate entre los usuarios sobre el aumento de serpientes en la isla.
“Iba por la montaña y de repente me la encontré a medio metro de mi cara. Os aseguro que impresiona encontrarte algo así de grande de frente”, explicó el excursionista en redes sociales. Según su relato, el animal superaba los dos metros de longitud y tenía un grosor considerable, algo que, asegura, nunca había visto en años recorriendo el campo ibicenco.
Una trampa en una zona de difícil acceso
Tras conocer el avistamiento, Gallagher —conocido por su activismo contra la proliferación de serpientes invasoras en Ibiza— lanzó un llamamiento en redes sociales para encontrar a alguien que pudiera acercarle en barco hasta la zona, ya que el acceso es complicado.
“Varias personas han contactado conmigo diciendo que puedo usar sus barcos o que me pueden llevar, pero era un poco tarde. Para instalar la trampa con urgencia hoy he bajado a pie hasta la zona”, explicó.
El activista realizó el descenso acompañado por varios voluntarios, a pesar de encontrarse lesionado, para colocar una trampa preparada con ratones, un método habitual para atraer a estos reptiles.

Por el momento, la serpiente no ha sido localizada, aunque la trampa ha quedado instalada en el punto indicado por varias personas que aseguran haberla visto en la zona.
Más trampas la próxima semana
Gallagher también avanzó que el operativo se ampliará en los próximos días. “La semana que viene voy a tener la posibilidad de llegar a más puntos por la costa, que solo son accesibles en barco, para poder cubrir más zonas”, explicó.

El activista subrayó que el objetivo es proteger uno de los últimos refugios de la fauna autóctona de la isla. “Estamos haciendo todo lo posible para proteger las últimas zonas de la isla donde aún hay poblaciones estables de sargantanas. Si las serpientes llegan a Es Vedrà sería una auténtica catástrofe y un desastre ecológico”, advirtió.
Gallagher también aprovechó para llamar la atención sobre el impacto humano en los espacios naturales. “Esto subraya la importancia de cuidar las zonas naturales y las reservas, e incluso prohibir el acceso a ciertos lugares donde los visitantes dejan mucha basura. Esa basura también acaba matando a las lagartijas”, lamentó.
El voluntario subraya que cuando una persona ve una serpiente es importante que notifique el hallazgo y la ubicación a través de la aplicación Línea Verde o que llamen al 112 para informarse.
Un encuentro simbólico
Según relató el propio activista, al llegar al lugar para instalar la trampa se produjo una escena curiosa.
“En el momento que llegamos apareció una lagartija. Se puso ahí mirándonos, como si dijera ‘gracias por lo que estás haciendo’. Era como si estuviera agradecida”, explicó.

Las lagartijas ibicencas, especie autóctona de la isla, se encuentran gravemente amenazadas por la presencia de serpientes introducidas accidentalmente en los últimos años y que se han convertido en uno de sus principales depredadores.
“Es importante que la gente se dé cuenta de lo que está pasando”, añadió Gallagher.
Aunque el tamaño del ejemplar ha llamado la atención en redes sociales, los expertos recuerdan que las serpientes presentes en Ibiza no son venenosas, por lo que no representan un peligro directo para las personas.





