La naviera Baleària ha puesto sobre la mesa del Consell de Formentera una propuesta «revolucionaria» que busca cambiar las reglas del juego de formentera.eco. La compañía defiende la implantación de un cupo único, global y compartido de vehículos, eliminando la distinción actual entre los coches que llegan en barco y los de las empresas de alquiler (rent a car).
Para Baleària, el sistema vigente carece de sentido ambiental. Según sostiene la naviera, la saturación de las carreteras de la isla es la misma independientemente de si el coche llega embarcado con su dueño o si se alquila en el puerto. «Un coche ocupa el mismo espacio y genera el mismo impacto, llegue como llegue», defienden desde la compañía.
Actualmente, se producen situaciones que la naviera califica de «distorsiones significativas»: mientras el cupo para turistas que quieren embarcar su coche se agota rápidamente, los vehículos de alquiler siguen incorporándose a la circulación. Esto, según Baleària, penaliza la conectividad marítima y restringe la libertad de elección del viajero.
La idea de la naviera es sencilla pero contundente: establecer un límite máximo de vehículos y, una vez alcanzado, que se agote para todos por igual. Para gestionarlo, proponen sistemas de monitorización en tiempo real que garanticen la igualdad entre operadores y respeten la capacidad de carga de Formentera sin excepciones sectoriales.
Más allá del cupo: protección para residentes y trabajadores
Baleària no solo pide un cupo único, sino que ha presentado un paquete de medidas complementarias para «proteger la movilidad esencial»:
- Exenciones totales: Para residentes y trabajadores de temporada.
- Fomento de la sostenibilidad: Exención para vehículos híbridos y eléctricos.
- Turismo de calidad: Exclusión del cupo para estancias superiores a siete días.
- Facilidades operativas: El día de salida no computaría y se excluirían los vehículos que finalmente no lleguen a embarcar o realicen escalas cortas.
La naviera advierte de los riesgos jurídicos del sistema actual, que podría vulnerar principios de igualdad y neutralidad competitiva, según señala en un comunicado, y se ofrece al Consell para colaborar en un modelo de movilidad más «proporcionado y socialmente sostenible».






