El municipio de Ibiza vivió ayer uno de esos vendavales que ponen los pelos de punta y que no se olvidan. Un total de nueve árboles caídos y otras tantas señales derribadas por las rachas de viento, es el balance provisional, a la espera de conocer el estado de las playas del municipio, ya muy golpeadas por temporales anteriores. La peor parte se la ha llevado un espacio de titularidad privada, el polígono Eurocentro, ubicado en la entrada de Ibiza por la avenida de Santa Eulària donde la cubierta de planchas metálicas de una gran nave se desprendió y salió despedida por la fuerza del aire, impactando contra el aparcamiento del supermercado Eroski y unas calles adyacentes.
Que estos hechos sucedieran en domingo y que este parking solo lo puedan utilizar los clientes de Eroski (hasta hace un mes estaba abierto a cualquier conductor) evitó una desgracia mucho mayor, ya que no ha habido que lamentar desgracias personales y pocos daños materiales –para la dimensión de lo sucedido– ya que, por el momento, solo se sospecha de que hay un turismo y una furgoneta bajo las chapas desprendidas.
Según ha explicado a Noudiari este lunes el responsable de Fita Muebles, la nave más afectada, los hechos se produjeron en torno a las diez de la noche, cuando una ráfaga de viento de gran intensidad arrancó la cubierta metálica instalada sobre el techo del establecimiento. “La fuerza del aire arrancó la cubierta del establecimiento de Fita Menaje. Hasta que no se haga una inspección con la luz del día, no sabremos el alcance exacto”, ha señalado.

La nave de Fita Muebles cuenta con una superficie aproximada de 2.400 metros cuadrados, mientras que la de Carlin, también afectada, ocupa unos 300 metros cuadrados. Según las primeras estimaciones, gran parte de la chapa metálica de ambos negocios ha salido volando, sin que por el momento se pueda concretar si otras naves cercanas, como Eivitoys o Hipermenaje, han sufrido daños estructurales. De confirmar este extremo se va a ocupar esta mañana un dron de la Policía Local de Ibiza, que va a sobrevolar la zona para conocer al detalle los daños registrados.

El material desprendido cayó sobre el parking del Eroski, impactando contra la barrera y la máquina de acceso. El recinto estaba cerrado en el momento del incidente, al ser domingo, por lo que no había vehículos estacionados ni se han registrado daños personales. Pese a ello, se estima que hay al menos un turismo y una furgoneta sepultados, pero estos no estaban en el aparcamiento sino estacionados en una zona cercana. Y es que las chapas desprendidas han llegado a las calles Ca les Ànimes (lado del eroski) y calle Can Xereco, junto a Fita,
Durante la noche del domingo se desplazaron hasta la zona Policía Local y Bomberos, que procedieron a acordonar el área donde también había riesgo eléctrico, ya que varias farolas cayeron manteniendo la corriente. Operarios cortaron el suministro eléctrico en el entorno del Eroski para evitar riesgos.
Este lunes por la mañana el acceso a las tiendas afectadas permanece completamente cerrado, mientras que un almacén situado en la parte posterior solo permite el paso puntual de algún trabajador, al no parecer afectado. El supermercado Eroski ha podido suministrarse con un camión de productos frescos de manera puntual. La Policía Local continúa controlando la zona a la espera de que técnicos del Ayuntamiento de Ibiza realicen una inspección detallada para evaluar los daños y determinar los próximos pasos.

El alcalde de Ibiza, Rafa Triguero, ha estado a primera hora de la mañana en el lugar de los hechos, interesándose por la situación y el dispositivo activado. Según ha explicado el responsable de Fita Muebles, se espera la llegada de un equipo técnico y de un vehículo especializado para comenzar la retirada del amasijo de chapa metálica desprendida, aunque no se puede concretar cuánto tiempo durarán los trabajos. “Esperemos que sea lo menos posible”, ha apuntado.
Desde la empresa afectada confirman que la tienda permanecerá cerrada hasta que se retire la cubierta y se garantice la seguridad del recinto. “Intentaremos recuperar la normalidad en cuanto se empiece a retirar el techo”, han señalado.
El suceso se suma a una noche de caos y tensión en distintos puntos de Ibiza, donde el temporal provocó la caída de árboles y cables eléctricos en varias avenidas del núcleo urbano, obligando a los servicios de emergencia a trabajar durante horas. A pesar de la magnitud de los daños materiales en Eurocentro, los testigos han destacado el alivio de que no se hayan producido heridos en un episodio que, según reconocen, “podría haber acabado en desgracia”.









