La Guardia Civil continúa investigando las causas de la muerte del hombre fallecido hallado a flote este sábado por la mañana, en la zona de Cala Llenya, en Santa Eulària.
El cadáver fue avistado por primera vez por el miembro de una empresa de chárter marítimo, según informó EFE. El joven avistó primero un chaleco a lo lejos flotando en alta mar, y al acercarse pudo comprobar que se trataba de un cuerpo sin vida. Según las primeras informaciones el hombre vestía un traje de neopreno, llevaba el mencionado chaleco y portaba un cuchillo supuestamente de buceo.
Sin embargo, la Oficina de Comunicación de la Guardia Civil ha aclarado que el hombre no portaba un traje de neopreno ni un cuchillo, sino que fue identificado como un varón de rasgos africanos con ropa deportiva y un chaleco salvavidas de color naranja.
El cuerpo fue localizado en una zona próxima a Cala Llenya, a unos 300 metros de la costa. El hallazgo requirió el desplazamiento de un equipo de GEAS para trasladar el cadáver al puerto de Ibiza, a las 12:55 horas.
Aunque ahora la Guardia Civil está pendiente de la autopsia, es posible que este hombre fuera víctima de la dura travesía a Europa desde el norte de África.
Hace solo una semana, el 19 de marzo, el cuerpo inerte de otro hombre con chaleco salvavidas llegó a la costa de Cala Llonga, en el mismo municipio. En su caso, también compartía rasgos africanos y portaba este chaleco para evitar el ahogamiento.






