El presidente de la patronal ibicenca PIMEEF, Alfonso Rojo, ha tocado esta mañana durante una rueda de prensa un tema espinoso que, lamentablemente, está de actualidad en Ibiza: el estigma que enfrentan a la hora de encontrar vivienda de alquiler los trabajadores y trabajadoras extranjeras.
Rojo ha explicado que muchos propietarios se muestran reticentes a alquilar pisos a trabajadores extranjeros por temor a impagos, destrozos en la vivienda e incluso a okupaciones. “Se trata de desconfianza del propietario. Hay una indefensión; el propietario se pregunta si va a poder cobrar el alquiler y si la administración responderá ante cualquier incidencia”, ha señalado
Ante esta situación, muchas empresas han tenido que dar un paso, ser proactivas y convertirse en avalistas de sus empleados para garantizarles un techo mientras trabajan en Ibiza, especialmente durante la temporada alta. “Algunas compañías ponen su propio piso a disposición de los trabajadores [hay casos de empresas que han comprado pisos con este fin], y en otros casos el empresario actúa como avalista del alquiler”, explicó Rojo. Estas prácticas, que ya ponen en práctica más del 35 por ciento del total de empresarios de Ibiza, según los datos de la reciente encuesta de actividad de la Pimeef (que precisamente se presentaba hoy) permite que los trabajadores puedan acceder a viviendas de alquiler pese al estigma que enfrentan.
Aunque Rojo ha evitado hablar de racismo en la rueda de prensa, la realidad es que los trabajadores extranjeros de perfil europeo no parecen enfrentar los mismos obstáculos.
El presidente de la patronal destaca que la realidad les ha convertido en una especie de agentes inmobiliarios: “Hemos tenido que salir al rescate de nuestros empleados”, señaló.
Asimismo, denunció que en muchos casos las condiciones del mercado son abusivas, con habitaciones compartidas que pueden pasar de costar unos 400 euros en temporada baja a cerca de 750 euros en pleno verano. Habitaciones pequeñas y, en algunos casos, compartidas con otra persona lo que no es digno para un trabajador. A su juicio, el problema no es solo la falta de vivienda, sino también la especulación en el mercado inmobiliario.
Rojo advirtió además de que esta situación está obligando a las empresas a destinar cada vez más recursos a cubrir aspectos que antes no dependían directamente de ellas, lo que reduce su capacidad de inversión. “Ese dinero no acaba en el bolsillo del trabajador para generar consumo, sino que se destina al alquiler y, en muchos casos, termina en economía sumergida”, lamentó.
Normativa de alquiler y necesidad de reformas
El presidente de la PIMEEF señaló que la legislación vigente tampoco ayuda a resolver el problema: “Para formalizar un contrato de alquiler, lo primero es cobrar la fianza, normalmente de uno o dos meses, pero hay propietarios que exigen hasta un año. Además, el sistema de depósito de fianzas en el Ibavi, que es obligatorio, apenas tiene alcance; hace cuatro o cinco años solo el 3% de las viviendas alquilables en Baleares tenía la fianza registrada en Ibavi”, remarca Rojo. «Normas y más normas para no cumplirlas», critica el empresario que lamenta, además, que el primer infractor de las leyes de contratación es el propio Estado «que tiene a trabajadores empleados años y años encadenando contratos temporales».
Rojo subraya que una mejor protección de los propietarios y un sistema más ágil para garantizar cobros podría reducir el estigma y facilitar que los trabajadores extranjeros encuentren alojamiento sin depender de avales empresariales. “Si quisiéramos realmente avanzar, deberíamos revisar todo el procedimiento de fianzas y contratos, y simplificar la gestión administrativa para proteger a ambas partes”, afirmó.
Impacto en la economía y la integración
La falta de acceso a alquileres adecuados limita la disponibilidad de mano de obra para sectores estratégicos como la hostelería, la construcción y los servicios, lamentó el empresario.
“Mi denuncia no va dirigida al propietario que no quiera alquilar, sino a un sistema que deja indefensos a los propietarios y estigmatiza a los trabajadores. Si queremos que nuestra isla siga siendo competitiva y justa, debemos trabajar en soluciones que protejan a todos, sin prejuicios ni discriminación”, concluyó Rojo
Y es que el presidente de la Pimeef subraya que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas para las empresas de las Pitiusas. Según explicó, el coste y la disponibilidad de vivienda ya figura entre los factores que más afectan a la actividad empresarial, situándose entre las principales preocupaciones del tejido empresarial.





