La participación del piloto ibicenco Toni Vingut y de su compañero Gerard Farrés en el Dakar 2026 ha llegado a su fin antes de lo previsto. Las consecuencias físicas sufridas por Farrés tras un fuerte impacto en carrera obligaron al equipo a tomar una decisión responsable y consensuada: abandonar la prueba priorizando la salud por encima de cualquier resultado deportivo.
La participación de Vingut y Farrés en el Dakar 2026 arrancó con ilusión, solidez y una progresión constante que confirmaba el potencial del dúo y del SSV del Pedregà Team. Desde el prólogo, el equipo mostró una actitud madura y competitiva, priorizando la gestión y la fiabilidad en una edición que se preveía especialmente exigente.
En el prólogo, pese a salir desde posiciones retrasadas y enfrentarse a un terreno muy castigado por las roderas, Farrés y Vingut completaron una actuación limpia y sin errores, sentando las bases de un Dakar construido desde la constancia y la buena comunicación dentro del habitáculo.
La primera etapa en confirmó esas buenas sensaciones. A pesar de sufrir dos pinchazos en la misma rueda, el equipo mantuvo la calma, gestionó la situación sin errores de navegación y cerró el día con un ritmo sólido, destacando el entendimiento entre piloto y copiloto y un muy buen feeling en la arena.

El gran salto llegó en la Etapa 2. En una jornada larga, intensa y con navegación compleja, Toni Vingut firmó una actuación muy precisa como copiloto, evitando errores y permitiendo a Gerard Farrés rodar con confianza y regularidad. Sin problemas mecánicos ni incidentes reseñables, el equipo brilló con una 10ª posición de etapa, escalando hasta la 11ª plaza en la general y confirmando que estaban en plena progresión dentro de la categoría SSV.
La Etapa 3 y el impacto que lo cambió todo
La Etapa 3, sin embargo, marcó un punto de inflexión. En una de las especiales más duras y completas de este inicio de Dakar, el equipo sufrió un fuerte impacto en un salto no señalizado que desencadenó una cadena de problemas mecánicos: destalonamiento de una rueda, averías en la suspensión trasera y nuevos pinchazos. A ello se sumaron las molestias físicas de Gerard Farrés, que empezó a acusar dolor en las cervicales tras el golpe.
Pese a todo, Farrés y Vingut lograron completar la etapa en una auténtica jornada de supervivencia, llegando a meta ya de noche y demostrando una enorme capacidad de sacrificio, trabajo en equipo y resiliencia. El resultado fue muy costoso en términos de tiempo y clasificación, pero el objetivo principal —seguir en carrera— se cumplió.
No obstante, las consecuencias físicas del golpe terminaron siendo determinantes. En la mañana siguiente, tras intentarlo durante varias horas, el mareo y el dolor de Farrés hicieron evidente que no se encontraba en condiciones de pilotar con seguridad. En una decisión consensuada y responsable, priorizando la salud por encima de cualquier resultado deportivo, el equipo anunció su abandono del Dakar 2026.
Toni y Gerard han mostrado su lado más humano, expresando su agradecimiento a la familia, amigos, patrocinadores y a toda la afición que les ha apoyado desde el inicio. La tristeza por no poder continuar ha sido evidente, pero también la convicción de haber tomado la decisión correcta. Unidos como equipo hasta el final, ambos han dejado claro que este abandono no es un punto final, sino un punto y seguido.
El Dakar 2026 se cierra para Farrés y Vingut antes de lo previsto, pero con la cabeza alta, el respeto del paddock y la convicción de que volverán. Porque en el Dakar, a veces, ganar también es saber parar. Y ellos lo han hecho como auténticos dakarianos.






