Hablamos con Renato Gagliardi, vicepresidente y Global Membership de la IGLTA, la mayor Asociación Internacional de Viajes LGBTQ+ que trabaja con oficinas de turismo y gobiernos para posicionar destinos como LGBTQ+-friendly, especialmente en ferias internacionales y eventos.
Conoce a la perfección el posicionamiento de los destinos turísticos del sector y considera que Ibiza sigue siendo un lugar muy atractivo… pero con algunos retos importantes.
Gagliardi no obvia que el aumento del sentimiento anti LGBTQ+ e incluso de odio se ha extendido por numerosos lugares del planeta. «La retórica hostil es peligrosa, aparezca donde aparezca», lamenta, pero aplaude que, mientras otros países están retrocediendo, «España está dando un paso al frente». Esto beneficia a destinos ya clásicos del sector como Ibiza o Sitges.
—Desde la perspectiva global que les da IGLTA, ¿cómo describiría el posicionamiento actual de Ibiza como destino turístico LGBTQ+?
—Ibiza tiene una energía genuina y acogedora, similar a la de otros destinos LGBTQ+ populares en España como Madrid, Sevilla, Barcelona, Valencia, Torremolinos y Sitges.
—Pero, en comparación con décadas anteriores, ¿cree que Ibiza está mejor o peor posicionada dentro del mercado internacional del turismo LGBTQ+?
—Creemos que mejor: en décadas pasadas, la identidad de la isla estaba fuertemente anclada a una escena nocturna de alta intensidad. Hoy, eso ha evolucionado hacia un mercado más complejo que ofrece una gama más amplia de experiencias, lo que la posiciona mejor para satisfacer los gustos diversos de los viajeros LGBTQ+.
Es fundamental ir más allá de ondear la bandera arcoíris e invertir en iniciativas tangibles que apoyen al ecosistema local, especialmente respaldando a las pequeñas empresas y negocios queer,
—¿Consideraría actualmente a Ibiza un destino LGBTQ+ “top” a nivel mundial, o ha sido superada por otros destinos en los últimos años?
—Sigue siendo un destino de primer nivel, aunque hay otros que han promovido de forma más activa su inclusividad entre los viajeros LGBTQ+ internacionales. Un gran ejemplo es el programa IGLTA Proud Destination, que reconoce a aquellos destinos que realmente invierten en construir un apoyo continuo durante todo el año para la comunidad LGBTQ+.
—¿Cuáles diría que son las principales fortalezas de Ibiza para atraer a viajeros LGBTQ+?
—Ibiza cuenta con una excelente oferta de alojamientos LGBTQ+ y organiza eventos del Orgullo bien estructurados que realmente unen a la comunidad.
—¿Ibiza podría aprender de otros destinos internacionales en términos de inclusión LGBTQ+, visibilidad, seguridad o implicación comunitaria?
—Una ciudad no es acogedora por casualidad; hay que ponerle intención. Invertir en formación sobre diversidad para proveedores y estar dispuestos a trabajar con la comunidad local es lo que diferencia a un destino líder. Si observamos las ciudades que han acogido la Convención Global de IGLTA en los últimos años, encontramos grandes ejemplos de destinos que han apostado por el turismo LGBTQ+ con un enfoque en la industria turística global: Osaka, en Japón; Palm Springs, en California, y, este año, Sevilla.
—¿Qué importancia tiene hoy la percepción de seguridad para los viajeros LGBTQ+ y cómo se sitúa Ibiza en este aspecto en comparación con otros destinos?
—La seguridad es un factor clave a la hora de decidir dónde invierte su tiempo y su dinero la comunidad LGBTQ+. Ibiza se sitúa al nivel del resto de España, que actualmente ocupa el primer puesto (empatado) en el Índice Global Spartacus Gay Travel y en el quinto lugar en el Rainbow Map de ILGA-Europe, que evalúa las leyes y políticas de apoyo a las personas LGBTQ+.

—Nos preocupa el aumento del sentimiento anti-LGBTQ+ en varias regiones del mundo. La retórica hostil es peligrosa, aparezca donde aparezca. Mientras otros países están retrocediendo, España está dando un paso al frente, como recientemente con el nombramiento de su primer Embajador para los Derechos Globales LGBTQ+, con el objetivo de combatir el discurso de odio y la criminalización del matrimonio entre personas del mismo sexo a nivel mundial.
—Según su experiencia, ¿los viajeros LGBTQ+ perciben actualmente a España —y a Ibiza en particular— como un destino seguro y acogedor?
—Totalmente.
—¿Qué papel desempeñan las instituciones locales, los organismos de turismo y las empresas en el mantenimiento de la relevancia de un destino dentro del sector turístico LGBTQ+?
—Son el motor del sector. Mientras la comunidad aporta la energía, las instituciones locales proporcionan la infraestructura: inversiones en seguridad, formación y políticas inclusivas que hacen que un destino sea viable.
El panorama turístico cambia constantemente. Los destinos deben estar dispuestos a evolucionar junto con las nuevas tendencias, y las empresas turísticas locales suelen ser las que mejor captan el pulso del mercado.
—¿Qué tendencias observa actualmente en el turismo LGBTQ+ a nivel global y en qué medida Ibiza está alineada con ellas?
—Estamos viendo una tendencia hacia estancias más largas, impulsadas en gran medida por el auge del trabajo remoto. También hay un aumento del turismo familiar inclusivo y de los viajes vinculados a grandes eventos deportivos como el Mundial de 2026 en Norteamérica o los Gay Games en Valencia. Ibiza está bien alineada con estas tendencias gracias a su capacidad para hacer que los visitantes se sientan realmente bienvenidos.
—Por último, ¿qué consejo daría IGLTA a Ibiza si quiere seguir siendo competitiva y relevante como destino LGBTQ+ durante la próxima década?
—Es fundamental ir más allá de ondear la bandera arcoíris e invertir en iniciativas tangibles que apoyen al ecosistema local, especialmente respaldando a las pequeñas empresas y negocios queer, que suelen ser el verdadero corazón de una comunidad. IGLTA también es una excelente fuente de contactos y de información actualizada sobre tendencias emergentes y buenas prácticas del sector.





