Incendiar contenedores de basura parece que se ha convertido en un entretenimiento para algunas personas. Ya no es raro despertarnos con la imagen de alguno de estos elementos envueltos en llamas, pero es que, en los últimos días, la frecuencia y cantidad ha sido inusual.
La ciudad de Ibiza vive desde hace días una preocupante escalada de actos vandálicos que están teniendo un impacto directo en las arcas municipales. En menos de una semana, se han quemado al menos una veintena de contenedores, lo que supone un coste aproximado de más de 20.000 euros, teniendo en cuenta que cada unidad ronda los 1.000 euros, según los datos que maneja el Ayuntamiento de Ibiza y que ha recogido Noudiari. A esto hay que sumar ‘daños colaterales’ como vehículos estacionados afectados, así como farolas y papeleras.
El episodio más grave tuvo lugar la noche del 13 de marzo, cuando se registró una oleada de incendios en distintos puntos del centro. Aquella noche, un total de 13 contenedores fueron calcinados, además de producirse daños en mobiliario urbano. La rápida actuación de la Policía Local permitió la detención de un sospechoso tras una persecución a pie, que fue puesto a disposición de la Policía Nacional.
Los incendios afectaron a varias calles céntricas, como Obispo Carrasco, Juan de Austria, Pedro Francés, Gaspar Puig, Aragón y José María Cuadrado, obligando a los agentes del Parque Insular de bomberos a intervenir con rapidez para evitar que las llamas se extendieran a vehículos o edificios cercanos. Estamos hablando de incendios que, si llegasen a descontrolarse, podrían afectar a viviendas y costar incluso vidas.
Sin embargo, lejos de detenerse, los actos vandálicos han continuado en los días posteriores. En la madrugada del 17 de marzo, se produjo un nuevo incendio en la calle Castilla, donde ardieron otros cuatro contenedores. En este caso, el fuego provocó además daños en cuatro vehículos estacionados, incrementando aún más el impacto económico de estos sucesos.
Así lo recoge el vídeo del canal Exponiendo Ibiza.
Estos actos de vandalismo, a la espera de responsabilidades individuales, causan un gran perjuicio económico para la ciudad, ya que los costes de reposición y reparación salen directamente del presupuesto público.
Además, hay que retirar los restos y limpiar las calles afectadas y, muchas veces, el humo que provocan estos incendios en materiales plásticos generan una nube de humo negra e intensa que afecta a las fachadas cercanas.
Mientras continúan las investigaciones para esclarecer si existe relación entre todos los incendios y si hay más implicados, fuentes policiales no descartan nuevas detenciones.






