La Rúa de Carnaval de Ibiza ha inundado las calles de la ciudad de música, color y creatividad durante la mañana de este domingo. Tras días de viento intenso que amenazaban con complicar la celebración, la meteorología dio una tregua y permitió que el desfile transcurriera con total normalidad.
El recorrido contó con una mezcla de disfraces y propuestas que fueron desde lo más reivindicativo hasta lo puramente festivo. La protesta de los payeses contra las grandes superficies y la guerra de precios se mezcló con mensajes a favor de una prensa más crítica con los problemas locales y globales. No faltó la diversión con el rock de La Bola de Cristal, impulsado por Musicaires, y otras expresiones artísticas que animaron a todos los presentes.
Este año la participación de academias de baile fue menor, con tan solo una inscrita, lo que acortó ligeramente la rúa respecto a ediciones anteriores. Aun así, la ciudadanía respondió masivamente: multitud de personas llenaron las aceras desde el inicio del desfile hasta el paseo de Vara de Rey, donde la fiesta continuó con música, baile y actividades para todos los públicos.
En cuanto a los disfraces individuales o por parejas, destacar las fregonas Vileda, original y crítico a la vez, y que tanta falta hacen a una ciudad en la que la limpieza sigue siendo uno de sus principales talones de Aquiles.
La Rúa de Carnaval de este domingo volvió a demostrar que es un momento de encuentro, diversión y reivindicación para los ibicencos, consolidándose como uno de los eventos más esperados del calendario festivo de la isla.























