Los Reyes Magos han vuelto a ilusionar a los niños de Formentera en una visita muy especial que, pese a la borrasca Francis, se ha celebrado con todas las garantías y el mismo encanto de cada año.
Ante la llegada del mal tiempo, el Consell Insular de Formentera, junto con la organización de la cabalgata y los servicios de emergencias, adaptó el programa para priorizar la seguridad de las familias y los más pequeños.
Por este motivo, los niños pudieron recibir a Sus Majestades en el Polideportivo Antoni Blanc, donde durante toda la tarde hubo espectáculos infantiles y música, asegurando que la magia no se viera afectada por la lluvia.
En el Pilar de la Mola, los Reyes participaron en la adoración del Bon Jesús, repartieron regalos y los niños pudieron disfrutar de una chocolatada popular organizada por la Comisión de Fiestas de la Mola.
En Sant Ferran, a las 17:30 horas, Ses Majestades visitaron la iglesia para la adoración del Bon Jesús y posteriormente entregaron regalos en la Sala Parroquial, acompañados de un ambiente festivo y seguro.
En Sant Francesc, la jornada comenzó pasadas las 16:30 horas con el espectáculo “El mundo de Azahar” y la actuación de la compañía Acrobati-K. A las 18:30 horas, la llegada de los Reyes Magos, acompañados por los Pajes Reales y del espectáculo “Hathi” del Centre de Titelles de Lleida, convirtió el Polideportivo Antoni Blanc en un espacio lleno de magia y emoción para todas las familias.




El presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, fue el encargado de dar la bienvenida a los Reyes Magos y destacó el valor de la ilusión, la educación y el respeto como ejes de comunidad. Portas recordó el compromiso del Consell de seguir construyendo una Formentera con más oportunidades, cohesión y mirada de futuro.
El Consell Insular de Formentera agradeció la comprensión y colaboración de la ciudadanía ante los cambios introducidos y subrayó que todas las decisiones se tomaron para garantizar un desarrollo seguro y ordenado de una de las noches más esperadas del año.
Con la lluvia como testigo, la magia se volvió a cumplir y, un año más, los Reyes Magos llegaron a tiempo para compartir ilusión y alegría con todos los niños de Formentera.






