El presidente del Consell Insular de Formentera, Óscar Portas, ha realizado un llamamiento “claro y firme” a todos los grupos políticos con representación en el Congreso de los Diputados para que voten a favor de la reforma constitucional que permitiría a la isla contar, por primera vez, con un senador propio.
Portas ha subrayado que la votación prevista no es un trámite ordinario, sino una decisión de “profundo contenido democrático e institucional”. En este sentido, ha apelado a la “madurez” y al “sentido institucional” de los partidos para dar respuesta a una reivindicación que considera “justa, histórica y ampliamente compartida” por la ciudadanía de Formentera.
“El Congreso debe decidir si Formentera merece ser escuchada con voz propia o si continúa en un segundo plano. No hay espacio para la abstención”, ha afirmado el presidente insular, quien ha insistido en que se trata de cumplir con el mandato expresado tanto por el pleno insular como por el Parlament de les Illes Balears. Hay que recordar, en este sentido, que Portas gobierna en Formentera con Sa Unió, una alianza entre el PP y Compromís amb Formentera y que el PP en las votaciones previas de la reforma constitucional se ha abstenido de forma reiterada.
Desde el Consell defienden que disponer de un senador propio no supone un privilegio, sino una necesidad para garantizar la defensa directa de los intereses de una isla con características específicas. “Formentera no pide más que nadie, pero tampoco puede aceptar menos de lo que le corresponde”, ha remarcado Portas.
La votación es mañana jueves, 26 de marzo de 2026, en sesión plenaria del Congreso, cuando se debate y vota la reforma constitucional del artículo 69.3.
Si obtiene la mayoría de tres quintos, pasará al Senado de España para continuar la tramitación.
Respaldo del tejido empresarial
A esta reivindicación se ha sumado la PIMEF, que ha expresado su “firme apoyo” a la iniciativa.
La patronal considera que la medida se alinea con el espíritu de la Constitución Española, que define el Senado como cámara de representación territorial. En su opinión, permitiría que la isla trasladase directamente al Estado sus necesidades específicas derivadas de su condición insular, tamaño y lejanía.
Además, PIMEF ha señalado que esta reforma equipararía a Formentera con otros territorios de población similar que ya cuentan con representación propia, como El Hierro.
Por ello, han instado a todos los grupos políticos del Congreso a facilitar la aprobación de la reforma, preferiblemente mediante el procedimiento de lectura única.
El IEE pide preservar el nombre oficial de Eivissa
En paralelo, el Institut d’Estudis Eivissencs (IEE) ha introducido un matiz en el debate al reclamar a los diputados baleares que respeten el nombre oficial de Eivissa en el texto constitucional.
La entidad cultural ha enviado un escrito a los ocho representantes de Baleares en el Congreso para pedir que no se utilice la denominación de la isla como “moneda de cambio” en el proceso de reforma.
El IEE ha recordado que la propuesta aprobada por el Parlament balear —con amplio consenso— busca eliminar la circunscripción conjunta de las Pitiusas en el Senado, permitiendo así que Formentera tenga representación propia. No obstante, insiste en que este objetivo es plenamente compatible con mantener el topónimo oficial de Eivissa en la Constitución.





