Los pescadores de Ibiza y Formentera han secundado hoy el primer día de huelga en contra del nuevo reglamento europeo de Control de Pesca que establece nuevos obstáculos a la labor en el mar, una situación, que Toni Tur Serra, pescador y representante de la marca Peix Nostrum, ya no puede describir de otra manera: “Estamos con el agua al cuello”.
Así de firme describe una situación “sin sentido” labrada, según explica, “en los despachos” y con “total desconocimiento de las faenas” que se realizan y que se pueden realizar en el mar a día de hoy. Tur Serra, que ahora ejerce como voz de la marca Peix Nostrum y hasta hace poco era también patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Ibiza, explica que “estas medidas son una manera de aburrir a la gente en un sector que ya de por sí tiene difícil el relevo, pero hay mucha industria en torno a la pesca y al menos podrían dejarnos trabajar a quienes ya estamos ahí”.
El nuevo reglamento de Control de Pesca, ya aprobado por la Unión Europea, ha puesto a todas las barcas en el mismo saco de la pesca industrial, imponiendo la misma norma sin distinción por ejemplo, de las particularidades geográficas y logísticas de quienes faenan en el Mediterráneo, algo que especialmente afecta a las barcas de artes menores y a las pocas barcas de arrastre que ejercen la pesca en las Pitiüses.
Entre los nuevos requisitos que establece el Reglamento se encuentra el de declarar el registro de pesca cuatro horas antes de llegar a puerto, una medida “absurda” para los pescadores pitiusos, para los que este margen de tiempo requerido no es viable en la práctica. “La barca de gamba no tarda ni dos horas en llegar a puerto”, explica Tur, “y cuatro horas antes de llegar a puerto aún está pescando”.
Además, para Tur Serra y el resto de pescadores como él que faenan en aguas pitiusas, este preaviso de cuatro horas antes de entrar a puerto no tiene sentido porque ya están obligados a registrar su pesca con otros formatos: los Libros de Capturas y las Notas de Ventas que están obligados a mantener en sus jornadas. “Cuando llegamos a puerto estamos obligados a registrar todo lo que descargamos, cada tipo de pescado que traemos y cuánto”, dice Tur, que añade: “No tiene sentido hacerlo una vez más, y en condiciones en las que no se hará bien”.

Al tener que registrar su pesca cuatro horas antes de llegar a puerto, y además estar obligados a registrar todo el pescado capturado, desde el gramo 0 – otro de los nuevos requisitos –, las barcas quedan obligadas a hacer el pesaje en alta mar y en movimiento, algo que según explican podría provocar errores en el pesaje. Si lo registrado no concuerda con lo que llega a puerto por errores en el pesaje, los pescadores se exponen a sanciones.
Los nuevos obstáculos se suman a un sector ya tocado por la limitación de 143 de faena en el mar al año, un límite que ya se había establecido en 2025, y que la Unión Europea confirmó para 2026 a pesar de las reivindicaciones de los pescadores.
Todas las cofradías pitiusas y de Baleares se han unido a esta jornada de huelga nacional, mostrando respaldo a la necesidad de aplicar una regulación adaptada al sector en el Mediterráneo.
En la tarde de hoy está prevista una reunión entre representantes de la Federación Nacional de Cofradías de Pesca (FNCP) y el Ministerio de Agricultura y Pesca español, con el objetivo de que se apliquen excepciones del reglamento europeo a nivel nacional, una posibilidad prevista por la nueva norma comunitaria. De no llegar a un acuerdo, la FNCP podría convocar una huelga indefinida.






