El Ayuntamiento de Sant Josep ha activado esta mañana una inspección técnica de urgencia en el litoral de sa Sal Rossa y la Xanga. El objetivo ha sido evaluar el impacto causado por los restos de la embarcación de grandes dimensiones que se hundió el pasado viernes tras un aparatoso incendio frente a la costa de es Botafoc, en el municipio de Ibiza.
El alcalde de Sant Josep, Vicent Roig, y la regidora de Litoral y Medio Ambiente, Felicia Bocu, han encabezado el reconocimiento sobre el terreno para calibrar cómo han afectado los residuos del naufragio a las costas del municipio josepí.
En la visita también han participado el director general de Emergencias e Interior, Pablo Gárriz, el capitán marítimo, Luis Gascón, y agentes de la conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural.
Los hechos se remontan al pasado viernes 10 de abril, cuando un yate de gran eslora fue pasto de las llamas frente a la costa de Ibiza, concretamente en las inmediaciones de es Botafoc.
El siniestro provocó una espectacular columna de humo negro y, pese a las tareas de extinción, la nave terminó hundiéndose remolcada mar adentro por un barco de Salvamento Marítimo.
Debido a la proximidad y a la acción de las corrientes marinas, parte de los restos del naufragio han alcanzado hoy la zona de sa Sal Rossa, lo que ha obligado a las autoridades de Sant Josep a coordinar esta inspección técnica para evaluar los daños y garantizar la protección del entorno marino.
Desde el consistorio se sigue de cerca la situación para determinar las próximas acciones de limpieza y mitigación en colaboración con las entidades competentes.





