Santa Eulària ha identificado gracias al programa ADN canino a 52 propietarios reincidentes, es decir, personas cuyos animales han sido detectados en más de una ocasión mediante la recogida y análisis de muestras de sus excrementos en la vía pública.
Del total de reincidentes, 30 personas acumulan dos reincidencias; 12 registran tres; 3 de ellos suman cuatro; 4 propietarios han sido detectados en cinco ocasiones; 1 propietario acumula seis reincidencias; 2 personas han alcanzado siete y destaca, especialmente, un caso con 13 muestras positivas correspondientes al mismo animal en la zona de Es Canar. Asimismo, el núcleo de Jesús y el paseo marítimo de Santa Eulària son otros de los ámbitos en los que se ha detectado este tipo de infracciones, especialmente en jardines y espacios públicos, por lo que se ha intensificado el control y el seguimiento en estas zonas.
Los dos últimos supuestos constituyen los casos más graves detectados hasta la fecha.
Dado el elevado número de reincidencias, el Ajuntament ha solicitado el fenotipado de los animales con el objetivo de conocer detalles como el pelaje o el tamaño y que, junto con las muestras recogidas en las mismas zonas y horarios, permitirán acotar el cerco a los propietarios.
Teniendo en cuenta que la sanción por no recoger excrementos en la vía pública es de 300 euros por infracción, el propietario del animal con 13 deposiciones detectadas, podría enfrentarse a multas que ascienden hasta 3.900 euros, sin perjuicio de otras medidas administrativas que pudieran adoptarse.
63 propietarios denunciados siguen sin censar a sus perros
Por otra parte, dentro de las actuaciones de control, actualmente 63 propietarios denunciados por no tener a su perro inscrito en el censo municipal de ADN aún no han regularizado su situación. Durante los próximos días se les notificará formalmente que disponen de un plazo de 10 días para proceder al registro obligatorio del animal.
En caso de no hacerlo, el Ayuntamiento aplicará multas tal y como establece la normativa vigente. Cabe recordar que la sanción por no tener al perro censado asciende a 200 euros. Destaca también que el 27% de los propietarios denunciados no tenía a su mascota inscrita en el censo respecto al total inspeccionado, un dato que pone de manifiesto la necesidad de continuar intensificando las labores de control y concienciación.






